Tres días intensos – El ventanuco
11 mayo 2009 por Francisco Ponce en El Ventanuco, Presentación de mis libros, Todos los artículos 
Simpatizar con posibles lectores de tu obra, en un intercambio de opiniones, no es solo gratificante sino instructivo. Uno puede descubrir gustos y aficiones según edades, formación y estatus, pero una cosa les une su amor por la lectura y que todos demandan calidad.

Durante la 40 Feria del Libro celebrada en Valencia tuve la oportunidad de estar tres días alternos firmando mi último libro de titulo Huevos Fritos, en las ‘casetas’ del Corte Inglés –en dos ocasiones- y en la importante y conocida librería Primado, en otra.

Miguel Morata propietario de la librería Primado y el escritor Francisco Ponce
Curiosamente pulsé en primera persona el encuentro de mi obra con el posible lector que no conoces, este se acerca atraído por tu libro que conoce de referencias, que ha escuchado por los altavoces del recinto anunciando el acto de la firma, por la publicidad de difusión editorial, en prensa, revistas, entrevistas de radio y televisión o simplemente por que al pasar les seduce una portada atractiva y original.

He tenido la suerte de que se detuvieran a solicitar mi libro y firma personas amables, con sentido del humor y sobre todo instruidas. La simbiosis que se crea entre autor y lector es cuanto menos ‘divertida’ y cuando te dicen ¡Me lo quedo! Ya es lo sumo, algunos preguntan: ¿Me lo firmará verdad? ¡Claro! – les respondo- mostrando una ligera sonrisa y una mirada rutilante, donde parece escapárseme. “Es lo que más me gusta”.
Tras ese mágico contacto se marchan dando las gracias y mi voz se pierde diciéndoles “Espero que lo disfrute”.


































Felipe Gómez dice:
11 mayo 2009El libro ya lo tengo,hay en él mucho ingenio,me hubiera
gustado obtener la firma. Tendré que esperar hasta la
próxima feria.
Felipe Gómez
Sonia Marin dice:
11 mayo 2009¡ Es tanta la riqueza que podemos encontrar entre las páginas
de un buen libro! “Huevos Fritos” es uno de ellos,nos alimenta
el espiritu y es siempre un buen compañero.
Sonia Marin