La soberbia de María
19 abril 2007 por Francisco Ponce en Cuentos infantiles, Todos los artículosOculto entre el ramaje asoma un amarillo capullo de finas paredes. Dentro se retuerce y forcejea María, por fin muestra sus pequeñas antenas, saca la cabeza, el cuerpo y despliega con desmedida vanidad, sus coloristas alas.

Vuela y con perfidia presume de su hermosura. Se burla con enfado de las flores, que en la cálida estación, exhiben su brillante tonalidad compitiendo con ella.
Engreída; desprecia a roedores, lagartijas y lombrices que por la tierra se arrastran, mariposa coqueta describe en el aire mil alocadas piruetas, buscando que la admiren.
Unas veces sigue el impulso del viento, otras imprudente lo traspasa y se introduce en lo desconocido, de repente tropieza con una red de finos y trasparentes hilos donde queda trabada.
Hoy con sus alas extendidas, sujetas con alfileres, permanece sin vida en la vitrina de un coleccionista.
Francisco de Quevedo dice: ‘La soberbia nunca baja de donde sube, pero siempre cae de donde subió’.


































cecilia rodriguez alvarez dice:
16 febrero 2009las flores so muy feas hasta me dan alergias al verlo o al tocarlo
adios
Marimar dice:
6 diciembre 2009Cecilia que pena me das.
A mi sí que me salíó urticaria al leer tu infortunado y amargado comantario.
No sé tu edad, si eres pequeña, trata de ver lo bello en todo lo que vean tus tiernos ojos y no hagas comentarios sin pensar antes lo que escribes.
No existen flores feas. Ten mucho cuidado, existen mentes tontas.
Si eres mayor…Reconcíliate con la vida o ve rápido a un siquiatra créeme que lo necesitas.
Marimar
Carmela Rey dice:
5 marzo 2012Triste fín para una criatura tan bella. ¿No hay protectoras de mariposas??
Mejor hubiera sido para ella pasar por la vida de puntillas.
Un abrazo