No es lo mismo AMAPOLAS que dar TRIGO

12 julio 2007 por Francisco Ponce en Relatos, Todos los artículos

Una vez destrozado el refrán que dice: “No es lo mismo predicar que dar trigo”, entraremos en la belleza incuestionable de este paisaje primaveral en el interior de España, que en la actualidad es difícil de ver en estado puro.

Campos de amapolas

El mismo pertenece a un campo de trigo medio abandonado con respecto a su producción. También puede que el dueño aprecie más la hermosura de lo natural o quizás cansado de no sacarle rentabilidad a su cosecha haya decidido dedicarse a la vida contemplativa, que para ello el lugar se presta.

Los herbicidas se aplican en las cosechas para destruir las ‘malas hierbas’ con ello también a las amapolas, es decir desnudan de su sensual vestido rojo el campo en favor de que la mies se desarrolle con mayor fuerza. Esto hace que normalmente las amapolas solo las contemplemos en las veredas de los caminos de tierra o asfalto, y no por ello son menos hermosas.

La belleza del paisaje y del alma, cada día esta más oculta, pero por fortuna no extinguida, solo es cuestión de molestarse en saber buscarla.

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