Caza del mosquito

Con la llegada del verano ya se sabe, los mosquitos hacen su aparición y se adueñan de determinados lugares de veraneo donde el Ayuntamiento o en su defecto a quien corresponda, no ha tomado en su momento la iniciativa de fumigar.

Mosquito picon

¡Anda que no se ponen pesados!, suenan como autenticos aviones de propulsión y se ensañan con las personas de piel blanca o morena de soles, no respetan a nadie. Humo ahuyenta mosquitos, liquido repelente, ‘spray’ de todos los tipos, la luz apagada, el vaso con refresco tapado con una servilleta, para evitar que alguno amerize en el liquido que estas bebiendo.

¿Que hacer? Largo tiempo esperando julio y agosto para relajarse en la terraza mirando el mar o el verde jardín, para luego ser asaeteado villanamente por los afilados aguijones de estos ‘chupones de sangre’. Lo peor, si se te cuelan en la habitación, ya no pegas ojo en toda la noche.

A la caza del mosquito

Ante esta situación ya se sabe lo más practico, zapatilla en mano: ‘Huevo, larva, crisálida, mosquito. Zaaaaaasss…Ni mosquito, ni crisálida, ni larva, ni huevo’. Solo una pequeña mancha roja en la pared y el grito desmedido de tu mujer llamándote de todo.

Entre el gris de la suela y los puntos rojizos, cuando finaliza la época estival tienes el dormitorio con un decorado surrealista tirando a sucio. Claro que con una pintadita estará listo para la ‘cacería’ del próximo año.

La muerte anunciada del mosquito

Sin ánimo de crear alarmas innecesarias – que ya tenemos bastantes – recapacitemos un poco en la posible peligrosidad que estos insectos pueden comportar, aparte de las consabidas molestias. Este año tenemos mosquitos autóctonos y exóticos, con cierto riesgo. ¿habrán venido de vacaciones?

Ilustración-acuarelas: del propio autor.

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