Miedos – El rincón de Mamen.

La mayoría de las personas, tiene temor de alguna cosa. Y yo no soy la excepción.

Todavía recuerdo que cuando era pequeña le tenía terror a la oscuridad. Incluso poseía un amuleto que me acompañaba en las tenebrosas noches. Me costó dejar de dormir tapada hasta la cabeza, espantada por los ruidos nocturnos. Entonces imaginaba que volaba entre las tinieblas.

Imaginaba que volaba entre las tinieblas

Siempre me ha gustado explorar, cuando iba de vacaciones a la casa de mis abuelos, cruzaba el río por aquel antiguo puente de piedra, cuyo pretil derecho se desmoronaba con el paso del tiempo, y me adentraba por la arboleda, hasta que el sol comenzaba a ocultarse.

Caminaba por un bosque muy extenso, había un lugar donde los álamos apenas dejaban ver el cielo. Era parecido a un túnel de ramas y hojas…siempre llegaba a la entrada, pero no lo atravesaba. Invadía mi cuerpo una extraña sensación que me comprimía los poros de la piel, entonces simplemente regresaba. Un día pude reunir valor y lo crucé, armada con un grueso palo.

Un lugar donde los alamos apenas dejaban ver el cielo

Todavía le temo a las arañas…no es un miedo que me domine. Pero agradezco ser más grande que ellas y poder pisarlas. Lo bueno del miedo, es que tienes la oportunidad de superarlo. Y eso me gusta. Es como una cadena de desafíos que te impones vencer, cuando lo consigues, te haces más fuerte.

2 comentarios sobre “Miedos – El rincón de Mamen.”

  1. Gloria dijo:

    Querida Mamen, comparto con usted ese miedo ancestral a la oscuridad. Será porque las sombras dibujan enormes monstruos en la maginación o porque la carencia de la visión nos hace inútiles. Sin embargo vencemos de manera racional todos los temores y cruzamos laberintos durante toda la vida.
    En todo caso, también compartimos la alegría de vivir.
    Un abrazo.
    Gloria

  2. Ángel Segura dijo:

    Sras.Los desafios son muy dulces cuando conseguimos nuestros
    objetivos en la vida.
    Estoy muy seguro,no conozco los miedos,nada me horroriza,lo
    único que me asusta son las ausencias que asaltan mi calma.
    Perdon queridas por no participar en sus miedos.Sólo puedo
    compartir la alegria de vivir.
    Un beso querida Mamen.
    ángel Segura

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