Marichu se encuentra con la Valencia antigua
Valencia es la tercera capital de España, en la actualidad cuenta con una fuerte eclosión en la construcción de grandes complejos urbanísticos, culturales, deportivos y lúdicos, muchos de ellos producto de la fértil imaginación del arquitecto, Santiago Calatrava valenciano de nacimiento, con obra y reconocimiento internacional.

La Valencia moderna es hoy un lugar de máxima atracción turística.

A pesar de ello los valencianos amamos la Valencia antigua, la de calles con sabor, edificios emblemáticos y lugares que evocan recuerdos de un pasado glorioso y un presente con encanto.

Quisimos que Marichu conociera esta Valencia en contrapunto con la magnificencia y espectacularidad de la parte más vanguardista.

Recorrimos las zonas de las Torres de ‘Serrans’ y Torres de ‘Quart’: La primera mención que se hace de la muralla de Valencia es la del geógrafo Al-Razi quien en el siglo X, describe la ciudad como un recinto amurallado con cuatro puertas.
Según cuenta el cronista Al-Udri, muerto en 1085, gobernando Abdelaziz, nieto de Almanzor, se construyeron las nuevas murallas para la defensa de la ciudad. A juzgar por sus comentarios, debió de ser una muralla paradigmática de la arquitectura e ingeniera militar musulmana dentro de Al-Andalus “… no se conoce en Al-Andalus ciudad de muros más perfectos y más hermosos.”

En 1356, durante el reinado de ‘Pere el Cerimoniós’, el recinto amurallado cristiano, fué construido por orden del Consejo General de la Ciudad, con el propósito de abarcar los nuevos arrabales y barrios formados fuera del antiguo recinto. Las anteriores murallas no fueron destruidas, sino que se convirtió en un segundo anillo defensivo.

De las murallas cristianas, hoy sólo se conservan dos de las puertas de acceso a la ciudad: las Torres de ‘Serrans’ y las Torres de ‘Quart’.
El coso taurino de la calle de ‘Xativa’ fue construido en el año 1850, el Gobernador Civil de Valencia Melchor Ordóñez en colaboración con la Junta del Hospital encargó el proyecto de la Plaza de Toros de Valencia al arquitecto Sebastián Monleón.

Basada en el teatro romano de Flavio Marcelo, su estilo arquitectónico es dórico sencillo y su estructura forma un polígono de 48 lados con un ruedo de 52 metros de diámetro.
Los primeros festejos celebrados en la plaza se produjeron los días 3, 4 y 5 de agosto de 1851 en los que José Redondo “Chiclanero” estoqueó en solitario toros de las ganaderías de Duque de Veragua, de Marqués de Casa Gaviria y de Duque de Osuna. La inauguración oficial se realizó durante los días 20, 21 y 22 de junio de 1859, en las que actuó como único espada Francisco Arjona “Cúchares”, lidiando reses de las ganaderías de Viuda de Zalduendo y de Nazario Carriquiri.
Patio de los naranjos de la Lonja. En ella se recogió el Consulado del Mar, institución de derecho marítimo, y la ‘Taula de Cambis’. Se trata de un edificio que marcó la primacía valenciana entre las ciudades españolas ribereñas del mediterráneo, con una inusitada actividad comercial.

Es particularmente atractiva la sala principal con sus columnas helicoidales y su magnífica bóveda. Al igual que el ala izquierda donde se encuentra el Salón del Consulado del Mar, con magnífico artesonado.

Calle típica, al fondo la torre de Santa Catalina, que forma parte de una iglesia de tres naves que permanece casi escondida por los edificios que la rodean, esta perspectiva no es la más conocida pero acredita el mencionado criterio. En el interior sorprende un gótico de gran pureza.

La Catedral esta ubicada donde, según los historiadores, se dijo la primera misa inmediatamente después de ser conquistada la ciudad por Jaime I en el siglo XIII.
La puerta sur, la principal, es barroca y por ella se accede a la catedral de estilo gótico. A la derecha de la entrada se halla la capilla del Santo Cáliz, de notable interés, es una antigua sala capitular, con una interesante bóveda de crucería y un delicado retablo. Allí se muestra el que –según la tradición- es el Cáliz de la Última Cena. En la nave sorprende al viajero la claridad que entra por el cimborrio, octogonal, una obra notable gótica, de indudable belleza.

Por la izquierda del crucero se encuentra la puerta de los Apóstoles, igualmente gótica y está recientemente restaurada. Es famosa porque tradicionalmente se reúne allí cada jueves el Tribunal de las Aguas. El museo catedralicio posee obras de interés, en especial pinturas de Juan de Juanes y Goya.

El campanario de la catedral es el famoso ‘Micalet’, torre emblemática del siglo XIV, con planta octogonal y unos 50 metros de altura, a cuya cima se accede tras superar 207 escalones.

La basílica de la Virgen de los Desamparados patrona de Valencia, en su interior tiene forma elíptica y el la bóveda principal se conserva un fresco de Antonio Palomino.
Calles y plazas antiguas como: ‘Caballers’, ‘De la corona’, ‘Plaza del negrito‘, tienen un colorido especial, al igual que la calle ‘Cadirers’ donde se encuentra el ‘Circulo de bellas artes’ y que junto al busto del gran maestro valenciano de la pintura Joaquín Sorolla posó esta gran escritora, para que pintura y literatura una vez más, caminen por la misma senda del arte y la cultura.

Luego de comer buscamos un sitio recoleto y tradicional (El siglo) donde nos sirvieron un delicioso ‘blanco y negro’ de elaboración artesana y cuyos componentes son ‘leche merengada’ y ‘café granizado’, gustó tanto a nuestros amigos, que se hizo norma de obligado cumplimiento en los días que estuvieron con nosotros.

El antiguo mercado de Colon, se encuentra en el centro de Valencia, hoy en día una de las zonas más exclusivas de la ciudad.

De estilo modernista, se construyó entre 1914 y 1916. Fue Francisco Mora Berenguer, quién lo concibió alargado y le dio un aire renovado para este tipo de edificación al hacerlo diáfano. La estructura metálica le aporta fortaleza, la piedra solemnidad y el mosaico hermosura en la reproducción de escenas valencianas de primeros del siglo pasado.

Se restauró y acondicionó en el año 2003 convirtiéndolo, en un original centro comercial, con tiendas y restaurantes en su interior, que lo hace, más si cabe, un lugar emblemático de la ciudad.
21 de Mayo, 2008 - 20:39
Alaaa!!!! que fotos tan lindas y que áticulo más interesante….
Gracias a los 2 por seguir compartiendo su visita a Valencia..
Besitos
22 de Mayo, 2008 - 0:05
MUY BUENA OPORTUNIDAD LA QUE NOS BRINDA EL SR
PONCE POR MEDIO DE SUS ARTICULOS PARA ASI PODER
CONOCER VALENCIA.
TAN BONITA LA VALENCIA ANTIGUA,COMO LA MODERNA.
Manuel Garcia
22 de Mayo, 2008 - 19:04
Preciosa Valencia,increible reportaje.
Gracias por compartir con el mundo
su maravillosa ciudad.
Miguel Adalid
22 de Mayo, 2008 - 21:59
hola marichu me encanta tu forma de ver la vida la verdad es que estoy muy orgulloso de tener representantes como tu en el mundo que lleven lo mejor de mexico a donde la vida los lleva muchas gracias y felicidades
22 de Mayo, 2008 - 22:02
mi linda marichu se que ya estas denuevo en mexico y me da mucho gusto que ya estes con todos tu seres queridos yo te mando muchas felicitaciones desde a qui en canada y te deseo como siempre lo mejor de el mundo no olvides que te quiero mucho y que espero poder verte pronto para que me cuentes lo bello que es la madre patria jeje
besos
23 de Mayo, 2008 - 18:36
Magnífico reportaje que conjuga pasado, presente y futuro de la ciudad más hermosa que he conocido.
Qué suerte tener un guía tan distinguido.
24 de Mayo, 2008 - 5:43
Susanita que feliz estaras con tantos logros.
Te deseo pases un increible santo,suertuda
Que preciosa es Valencia.
Rocio
25 de Mayo, 2008 - 4:31
Es una preciosa ciudad,da gusto verla por
medio de su web que es muy buena Sr Ponce.
Enhorabuena para la Sra Fernández.
Martin Ruiz
25 de Mayo, 2008 - 19:39
Preciosa ciudad,llena de riquezas arquitectonicas
culturales y gastronomicas,hace quince años
estuve en Valencia y no conozco la ciudad de
las antes, me gustó mucho ver fotos ahora.
Luis Nieto
27 de Mayo, 2008 - 19:32
Me gusta mucho Valencia,gracias sr Ponce
por tan bonito paseo,saludos para Marichu.
Sandra Crespo
29 de Mayo, 2008 - 10:28
Hoy he visto el reportaje de Valencia, me ha parecido magnífico y he gozado de lo que no vemos cuando visitamos una ciudad por nuestra cuenta.
Gracias don Francisco, es Vd. un guía perfecto, no me extraña que Marichu estuviera tan contenta.
Saludos