Archivo de la categoría "El Abrelatas"

Mirando al cielo

Lunes, 17 de Diciembre de 2007
El escritor Francisco Ponce, bajo su cabecera ‘El Abrelatas’,
nos acerca el presente articulo en
‘La hoja de la tarde’, miércoles 28-11-07

El Abrelatas, periodico Hoja de la Tarde

El sino de los agricultores es pasarse escrutando el cielo media vida, y la otra media pendiente de los precios de sus productos. La vocación por la agricultura es de una paciencia próxima a la de Job.

La tormenta se acerca

Como consecuencia de los fríos, que han irrumpido de forma sorpresiva ocasionando fuertes heladas, las alcarchofas se han visto afectadas por las gélidas temperaturas ennegreciendo las hojas y harán bajar su cotización, al menos durante un mes o mes y medio no se recogerán alcarchofas que se ajusten en calidad a la exigida para la denominación de origen, otro tanto ha sucedido con las habas, las patatas, las acelgas, las coles y en general todas las hortalizas de temporada que han sido afectadas. Igual suerte han corrido la naranja, el caqui y la uva de mesa embolsada.

Lluvias y frio que mermo las cosechas

La comunidad valenciana en general, se ha visto afectada por este clima más propio de enero que de noviembre, el daño y por lo tanto menor producción, se ha producido en superior medida en las zonas del Maestrazgo, El Campo del Turia, La Ribera, El Bajo Segura y el Vinalopo.

El consumidor en próximas fechas de navidad se convertirá en comprador compulsivo, cada año viene siendo así, y vaciará su ‘bolsillo’ para llenar ‘el cestillo’ pues el calificativo de ‘cesta de la compra’ me parece como algo grande difícil de llenar en estos tiempos, con el salario de un ciudadano medio.

Hora del almuerzo…

Lunes, 10 de Diciembre de 2007
La hoja de la tarde, periódico de Valencia,
publica el presente articulo del escritor
Francisco Ponce Carrasco, el lunes 13-11-07

Magica hora del almuerzo

Esta comprobado que para una inmensa mayoría la hora del almuerzo es el momento más importante de la jornada de trabajo. Acudir al bar para ‘hacerte el bocata’ de lomo, morcilla, tortilla española, tapa de sepia; las posibilidades son muchas, y siempre con café o ‘carajillo’ al finalizar, es incluso, lo que da alegría al duro bregar diario y la ocasión propicia para confidencias, chismorreos y confraternizar. Esta no es la única razón, la práctica en sí, tiene mucho de ejercicio escapista.

El almuerzo, siempre a media mañana, para algunos es un tiempo utilizado en actividades variopintas, recoger una prenda de la tintorería, comprar el pan, llevar el coche al taller, depositar la primitiva…

En algunos centros pasan media mañana almorzando a tenor de las respuestas que cuando llamas por teléfono te suelen facilitar ¡esta ocupado! (entiéndase almorzando). Deben ser inapetentes o glotones quienes tanto tiempo se toman.

Tiempo de almuerzo

Esta costumbre, junto con la siesta en verano, está más extendida en la zona mediterránea, pero son dos de los grandes inventos hispanos para incluir entre los índices de calidad de vida que catalogan un país. Y deben tener mucho atractivo pues ambas costumbres son adoptadas rápidamente por los extranjeros que residen en España.

Después de un buen ‘armorsaret’ todo parece más fácil y hasta las broncas del jefe o encargado se reciben mejor. Ya se sabe un estomago lleno es siempre obediente y agradecido.

‘Graffiti’

Viernes, 23 de Noviembre de 2007

El Abrelatas, cabecera de Francisco Ponce –escritor- para
el periódico ‘Hoja de la tarde’ de Valencia (España),
donde el 5-11-07, se publico el presente articulo.

Cabecera del escritor Francisco Ponce en periodico Hoja de la tarde de Valencia

Gran discusión se suscita con los ‘graffiti’ o el hecho de ensuciar las paredes. Son dos cosas sugerentes y a la vez controvertidas. Mirándolo bajo los ojos de ciudadano ejemplar es una porquería y si con los de poeta despeinado, pueden ser todo un ejercicio alegórico.

Es cierto que entre tantas inscripciones anónimas abundan las proclamas majaderas, las obscenidades más tediosas, los garabatos desquiciados de algún botarate enfermo de ególatria o exceso de idealismo libertario. Pero de vez en cuando, fugaz aparece un ‘graffiti’ que misteriosamente encierra una proclama que sugiere todo el desarrollo de una novela, con sus múltiples ramificaciones.

Graffiti

Nota de F.P.C.: No existen mujeres feas.

Otros provocan una ligera sonrisa por lo ocurrente de su contenido. Cuando una superficie es atacada proliferan las inscripciones en su entorno, cálidas de colorido o tétricas de intención.

Algunas hacen pensar que están escritas por mano longeva, por su trazo trémulo, reivindicando más justicia o aumento de pensiones, son gente que se sacude los grilletes de la rutina cotidiana y las diarias claudicaciones, permitiéndose una ‘ligera locura’, que quizá rejuvenezca.

Desde luego yo, nunca iría a un edificio emblemático, ni trataría de ensuciar algo digno o que causara perjuicio a terceros, pero en esas vallas de solares abandonados muros de estación del ferrocarril erosionados por el paso del tiempo, totalmente descuidados, puede que algún día corra el riesgo, coja un spray de color y me lance a la aventura de escribir. “La abundancia me hizo pobre la poesía rico”

La ‘hora’ polémica

Domingo, 4 de Noviembre de 2007
El Diario, Hoja de la tarde, en Valencia (España),
publica en su edición del lunes 29-10-07 este artículo
del -escritor- Francisco Ponce, bajo la cabecera ‘El Abrelatas’.

El Abrelatas, periodico Hoja de la Tarde

Si tiene el infortunio de que un familiar este hospitalizado en ‘La Fe’ en el ‘Clínico’, o en el ‘Peset’ de Valencia capital, y acude a visitarlo en coche, aparcando en ‘zona con limitación horaria’. Se enfrentará a un aparato en donde tiene que poner el dinero, solo en monedas y de forma exacta, 0,25 – 0,60 – 1,25 euros según el tiempo de estacionamiento, el valor mínimo de la moneda debe ser de 0,05, no devuelve cambio, ni acepta billetes. Echará mano a su bolsillo y si posee la cantidad exacta será afortunado, de lo contrario iniciará su peregrinaje por los bares más próximos en busca de auxilio. Estos están hartos de socorrer con demasiada frecuencia casos como el suyo.

En la zona abundan los empleados de la ‘hora’ denunciando. En cumplimiento de su misión ponen multas a todo ‘quisqui’, es el coto de caza perfecto, para Ayuntamiento y empresa que tiene la subcontratación.

Maquina polemica

Si el enfermo ingresado exige una estancia larga para atenderlo, el familiar o cuidador baja a renovar el plazo de aparcamiento, encontrándose la sanción con solo excederse diez minutos. El dinero que recaudan es mucho. Al pagar la multa, uno se cuestiona ¿Soy ciudadano cumplidor o tonto?

Se vive en una sociedad en la que solo el dinero tiene importancia. Quizás deberíamos manifestarnos, donde corresponda, con grandes pancartas bajo el lema “Piense en los demás”… si bien creo que pensar, piensan, pero en como sacarnos los euros.

‘El Abrelatas’, cabecera del escritor Francisco Ponce.

Jueves, 25 de Octubre de 2007
Bajo el titulo de MIRADAS,
el periódico Hoja de la Tarde de Valencia (España),
publica este artículo, el 22-10-07

Cuando estamos en reunión, con demasiada frecuencia, escrutamos con cierto afán la aprobación del prójimo, sobre nuestros valores y actitudes ¿Por qué esperamos tanto de la mirada de los demás? ¿quizás falta de confianza en nosotros mismos?

Imagen de la contraportada Hoja de la Tarde en su seccion el Abrelatas

Oímos pero no escuchamos. Nuestro ego es tan inmenso que siempre queremos contar nuestras experiencias, imponer nuestros criterios y tratar de ser los más ocurrentes. Cuando otro del grupo habla ponemos gesto de escuchar, pero nuestra mente esta pensando en lo que diremos cuando acabe para rebatirle y mostrarnos más erudito que el resto de contertulios.

Por otro lado, algunas veces, nos complace poner etiquetas a los demás, sin apenas conocerlos juzgamos con excesiva ferocidad y a cambio esperamos que los otros con su mirada nos den un diez sobre nuestra imagen, actos o proyectos.

El ser humano, por lo general, somos una ‘chapuza’ y sería bueno despojarse de estas efímeras vanidades que solo conducen a alimentar nuestro insaciable ‘yo’. Existen otras maneras de alcanzar el equilibrio emocional, con el trabajo diario, con la voluntad de ayudar a los más necesitados a quienes sufren y así una larga lista de actuaciones que son las que deberían llenar las arcas de nuestro más recóndito interior.

Amado Nervo, poeta mexicano, nos regala una joya cuando dice: “Un hombre tiene tantas fisonomías como ojos le ven, tantas almas como gentes le conocen. El nombre de todo hombre es legión”.

Leche merengada, canela y limón

Jueves, 4 de Octubre de 2007

El Abrelatas, enunciado del escritor Francisco Ponce,
en el periódico Hoja de la tarde,
publica el presente artículo el día 04-10-07.

Entrado ya el otoño parece que todas las actividades regresan a su normalidad, a lo cotidiano, atrás queda ese bochorno de la época veraniega y con él los buenos recuerdos, que con un punto de exageración, hemos venido contando a nuestros amigos, de lo contrario no tendría gracia.

Leche merengada, canela, limón y horchata, son sabores y aromas nuestros, el café granizado y la sangría, que fresquita y ligera pasa atrevida por nuestra garganta aliviando las altas temperaturas.

Somos pueblo dado a las especias que nos llegaban desde oriente a través de la ruta que pasa por Venecia, Génova y Nápoles; y de todas ellas fue la canela de Ceilán a la que se le atribuye un efecto excitante, la preferida.

Limon, horchata y blanco y negro

Las especias, tomaron máxima importancia en nuestra cocina desde épocas inmemoriales, cuando se descubrió la raíz de la galanga procedente de Sumatra; la malvasía y el picante jengibre, que gozó de las más encendidas alabanzas del valenciano Joanot Martorell en su “Tirant lo Blanc”.

En la tertulia de la sobremesa, luego de una buena y abundante comida o cena, siempre en busca del placer gustativo, el néctar refrescante de estas exquisiteces son aromas que se filtran por las persianas echadas y ponen su preludio a ese duermevela en la mecedora de rejilla color miel, que permite soñar con cosas placenteras. Como la espera de unas nuevas vacaciones.