Archivo de la categoría "El Abrelatas"

‘El Abrelatas’, cabecera del escritor Francisco Ponce.

Jueves, 25 de Octubre de 2007
Bajo el titulo de MIRADAS,
el periódico Hoja de la Tarde de Valencia (España),
publica este artículo, el 22-10-07

Cuando estamos en reunión, con demasiada frecuencia, escrutamos con cierto afán la aprobación del prójimo, sobre nuestros valores y actitudes ¿Por qué esperamos tanto de la mirada de los demás? ¿quizás falta de confianza en nosotros mismos?

Imagen de la contraportada Hoja de la Tarde en su seccion el Abrelatas

Oímos pero no escuchamos. Nuestro ego es tan inmenso que siempre queremos contar nuestras experiencias, imponer nuestros criterios y tratar de ser los más ocurrentes. Cuando otro del grupo habla ponemos gesto de escuchar, pero nuestra mente esta pensando en lo que diremos cuando acabe para rebatirle y mostrarnos más erudito que el resto de contertulios.

Por otro lado, algunas veces, nos complace poner etiquetas a los demás, sin apenas conocerlos juzgamos con excesiva ferocidad y a cambio esperamos que los otros con su mirada nos den un diez sobre nuestra imagen, actos o proyectos.

El ser humano, por lo general, somos una ‘chapuza’ y sería bueno despojarse de estas efímeras vanidades que solo conducen a alimentar nuestro insaciable ‘yo’. Existen otras maneras de alcanzar el equilibrio emocional, con el trabajo diario, con la voluntad de ayudar a los más necesitados a quienes sufren y así una larga lista de actuaciones que son las que deberían llenar las arcas de nuestro más recóndito interior.

Amado Nervo, poeta mexicano, nos regala una joya cuando dice: “Un hombre tiene tantas fisonomías como ojos le ven, tantas almas como gentes le conocen. El nombre de todo hombre es legión”.

Leche merengada, canela y limón

Jueves, 4 de Octubre de 2007

El Abrelatas, enunciado del escritor Francisco Ponce,
en el periódico Hoja de la tarde,
publica el presente artículo el día 04-10-07.

Entrado ya el otoño parece que todas las actividades regresan a su normalidad, a lo cotidiano, atrás queda ese bochorno de la época veraniega y con él los buenos recuerdos, que con un punto de exageración, hemos venido contando a nuestros amigos, de lo contrario no tendría gracia.

Leche merengada, canela, limón y horchata, son sabores y aromas nuestros, el café granizado y la sangría, que fresquita y ligera pasa atrevida por nuestra garganta aliviando las altas temperaturas.

Somos pueblo dado a las especias que nos llegaban desde oriente a través de la ruta que pasa por Venecia, Génova y Nápoles; y de todas ellas fue la canela de Ceilán a la que se le atribuye un efecto excitante, la preferida.

Limon, horchata y blanco y negro

Las especias, tomaron máxima importancia en nuestra cocina desde épocas inmemoriales, cuando se descubrió la raíz de la galanga procedente de Sumatra; la malvasía y el picante jengibre, que gozó de las más encendidas alabanzas del valenciano Joanot Martorell en su “Tirant lo Blanc”.

En la tertulia de la sobremesa, luego de una buena y abundante comida o cena, siempre en busca del placer gustativo, el néctar refrescante de estas exquisiteces son aromas que se filtran por las persianas echadas y ponen su preludio a ese duermevela en la mecedora de rejilla color miel, que permite soñar con cosas placenteras. Como la espera de unas nuevas vacaciones.

Sensual sensación

Jueves, 27 de Septiembre de 2007
Hoja de la tarde, periódico de amplia difusión,
bajo el enunciado ‘El abrelatas’ del escritor, Francisco Ponce,
y titulo “Apetitosa aventura” se publica el 24-09-07

Mirándome con fijeza me eligió, con su fuerte mano fui arrancada de entre mis hermanas, sentí sus dedos clavados en mi cuerpo, fieros y dóciles a la vez, mientras, fue quitándome poco a poco con suavidad mi piel.

Mirandome con fijeza me eligio, con su fuerte mano fui arrancada de entre mis hermanas

Desnuda, desprovista de mi dorado envoltorio, estaba indefensa y vulnerable, tenía ahora un color blanquecino con vetas doradas que todavía me hacían más apetecible. Con pasión, seguro de cuanto hacia, me presiono con las dos manos hasta que le mostré desvestida y abierta, el encanto de mi dulce interior.

Cuando sus labios entraron en comunión con mi cuerpo, sentí que su lengua desenvainada y oscilante me provocaba un fluir de incontenibles jugos. No descansó ni un momento, hasta encontrar el más recóndito de mis sabores, que busco con lentitud, con deleite. Luego adivine que iba a ser suya, gajo a gajo me introdujo en su boca y me encontré dentro de su cuerpo.

El árbol repleto de fruto le retaba a seguir. Él con firmeza se mostró fiel a mí, no se dejo seducir por ninguna otra. Subió a su ‘cuatro x cuatro’ y se alejo por el estrecho camino de tierra bordeado de hierbas y pequeñas flores silvestres.

¡Naranja, desnuda de piel naranja!

El querer y el no querer

Jueves, 20 de Septiembre de 2007
El Abrelatas, espacio de Francisco Ponce - escritor - en el periódico
Hoja de la tarde, el lunes 17 - 09 - 07 se publica este artículo.

En el sofá percibo a través de la ventana entreabierta ese sol de resplandor: cálido, lánguido y anaranjado que dice adiós al verano y ¡hola! al otoño, los faldones de los visillos aletean movidos por la brisa. Cuantos atardeceres he tomado de mi librería un ejemplar para leer… Ahora no ha sido así… él me ha elegido viniendo hasta mi. Este singular libro no tiene tapas, tampoco hojas, acaso ni letras, tan solo un título “momentos”…

Ventana de la biblioteca

Existen cosas en la vida que están a nuestro alcance: el pensamiento, los impulsos, los sueños, el querer y el no querer; en suma todo cuanto depende de nuestras propias actuaciones. Pero existen circunstancias que surgen sin que las podamos evitar. Normalmente lo que nos perturba no es el hecho, sino el juicio que nos hacemos de ellas.

Libreria

No podemos pensar que en la vida todo ha de seguir el camino de nuestra voluntad. Solo hay que esperar con paciencia, dar tiempo al tiempo, y veremos como los hechos van sucediendo mucho mejor de lo que suponíamos.

Periodico Hoja de la tarde

En la vida afectiva, como en el trabajo, cuando consigas despejar problemas de relación, no te recrees en el recuerdo de los momentos difíciles, sino alégrate de haber superado la experiencia. Pensar así no es sencillo… actuar así es cuestión de años… sin embargo, tengo la seguridad de que todos tenemos un libro, con estos consejos. Quizá deberíamos leerlo más.

Líneas de negocio ‘cepo’

Martes, 11 de Septiembre de 2007

El periódico Hoja de la Tarde, bajo el enunciado “EL Abrelatas”
del escritor Francisco Ponce, publica el presente artículo el 10-09-07
en contraportada y color.

905-5 y 905-44…Estos números no son un enigma, tampoco una ecuación a despejar, mucho más sencillo, pero con su ‘aquel’. Abordamos así una ‘línea’ de negocio-cepo, con la que no estoy de acuerdo y me defino como acérrimo detractor. Claro que obligar no obligan a nadie, pero sí inducen.

Asistimos a un excesivo uso de ciertos números telefónicos que hace un tiempo solo se utilizaban con secretismo, pues solía pertenecer a lo que se llamó ‘línea caliente’, más tarde se amplía al horóscopo, tarot, y toda suerte de consultorios.

Lineas de negocio

Últimamente, la televisión incorpora a muchos de sus programas el sistema de llamadas que le aportan pingues beneficios (deben fijarse en los dígitos que siguen al 905), lo suele hacer en concursos, incluso en uno tan emblemático y cultural como es ‘Saber y Ganar’ donde existe una sección de llamadas para adivinar lo más obvio.

Uno dice ¡Yo, yo lo sé!, recapacita, sí y ‘tropecientos’ mil más que picaran, con el consiguiente negocio para los poseedores de estas líneas. El colmo, en partidos de fútbol ofrecen dinero, solo llamando participas en un sorteo. Mercantilismo, puro y duro. Duro si además pierde tu equipo.

Personalmente me crispa y me niego a utilizar este tipo de llamadas. ¿Escuchaba bien el sonido de marcar el teléfono? Alguien en mi casa se había convertido en improvisada ‘lumbrera’ y decía… el canguro…. Percibí que algún duende se había filtrado por la ventana y se estaba carcajeando de mí, ¡seguro!

Carismático ‘600’

Jueves, 12 de Julio de 2007
Artículo publicado en el periódico
Hoja de la Tarde, bajo la cabecera ‘El Abrelatas’
el día 28 de junio de 2007
por el escritor Francisco Ponce.

Fue mucho más que un coche. Cuantos lectores recordaran el ‘600’. Si no asoma en alguna fase de su vida. ¡Felicidades!, es usted muy joven.

Set 600

Apenas hace unos días el veintisiete de junio, se han cumplido cincuenta años desde que este vehiculo se comercializó en España. Por aquel entonces tardaban en adjudicártelo entre seis y doce meses, por lo que se imponía buscar algún ‘amíguete’ para conseguirlo con rapidez, su coste estaba sobre las 70.000 pesetas. Tuve suerte y solo espere seis meses. El día que me lo dieron también me agraciaron con la inesperada ventaja de elegir color: ‘Beige playa’, ‘Beige playa’ o bien ‘Beige playa’. Voluntariamente opte por uno de estos tres.

El ‘600’ no solo es un coche casi de época, sino que marco toda una época. Al poco tiempo se convirtió en el coche popular. Sentado ante su gran volante, duro al tacto, te sentías el dueño de la carretera.

Volante de los primeros 600

Las familias se trasladaban al campo o playa, los fines de semana cargados de bultos y niños, todo cabía, parecía como de goma. Cuantas ilusiones colmaba aquel ‘cochecillo’ al que de tanto en tanto se le tenía que poner agua en el depósito para conseguir una mejor refrigeración del motor. Cuantos besos robados en un oscuro aparcamiento, refugio de una pareja.

Existe una asociación que agrupa a propietarios de ‘600’, para conservarlos y de vez en cuando sacarlos con orgullo al asfalto.