Archivo de la categoría "El Ventanuco"

Valéncia hui – La curiosidad

Jueves, 26 de Junio de 2008

Valéncia hui, diario de la Comunidad Valenciana,
publica el martes 27-05-08 el artículo de Francisco Ponce,
LA CURIOSIDAD, bajo la cabecera ‘El Ventanuco’ del escritor.

La curiosidad

Un jubilado entrado en años, se cansó de mirar las obras públicas desde la valla, junto a otros ociosos al tiempo que ponían ‘verdes’ a los trabajadores, y se dedicó a pasearse de farmacia en farmacia por toda la capital y periferia, para observar cómo tomaban la tensión a los clientes.

Se había aficionado casi por casualidad, un día que bajó a comprar aspirinas y se encontró con un vecino que tenía el brazo dentro de un aparato medidor de presión arterial de esos electrónicos, con sus danzarines e hipnóticos números.

Con disimulo tomaba notas en una diminuta libreta y pudo, al cabo de unos cuantos meses, observar que el número de hipertensos en su ciudad era casi alarmante, cosa que no dejaba de comentar a familia, amigos y especialmente, a los desconocidos con los que se tropezaba en las mismas farmacias. “Ya ve, este chico tiene la máxima en quince coma siete, a pesar de lo joven que todavía es”.

El único inconveniente que tenía aquella práctica, un tanto maquiavélica, que le distraía y divertía era que cuando el farmacéutico le preguntaba qué deseaba, no podía limitarse a contestar que sólo estaba mirando, como si se paseara por una librería o una tienda de ropa, así que acabó dejándose una fortuna en preservativos que era lo único que compraba, en un presuntuoso intento, por dejar en buen lugar su virilidad.

Satisfecha su curiosidad, abandonó esta peculiar tendencia, y hoy su mayor preocupación consiste en que hacer con tantas cajas de profilácticos.

Acudamos a la cita del novelista Enrique Larreta: “Es verdad que cuando se pasan los setenta años, son muy pocas las cosas que nos parecen disparates”.

Valéncia hui - Perros y perrerias

Sábado, 21 de Junio de 2008

Valéncia hui, diario de amplia difusión en la Comunidad Valenciana,
publica el día 19-05-08 el presente artículo del escritor:

Francisco Ponce Carrasco,
en su sección ‘El Ventanuco’.

Perros y perrerias

Hoy mi propuesta es que hablemos de perros. Después de todo, no será tiempo perdido el que dediquemos a este animal, ‘fiel amigo del hombre’, si bien en ocasiones se le paga su lealtad con la más negra de las ingratitudes. Al fin y al cabo da igual ocuparse de ciertos humanos y sus actos para con los animales, que de los perros y sus perrerías.

En las últimas décadas (quizá para compensar soledades) ha crecido la afición por tener estos animales domésticos que sirven de entretenimiento a sus dueños y de juego a los niños, siendo también de provecho para custodiar almacenes y casas de campo entre otras.

Sin embargo disfrutar de la compañía de un perro no es solo sonreír las travesuras cuando este es cachorro, el animal se hará grande, se le debe cuidar con todos los requisitos en materia de ordenanza municipal, sobre protección y tenencia de los mismos.

Cachorro de perro

Cuando se le baje a la calle, será atado y su propietario provisto de bolsas de plástico u otros medios para recoger sus excrementos, esto último, a mi juicio, se incumple con demasiada frecuencia, basta con ver como están algunas aceras de nuestra ciudad. Tampoco es de recibo bajarlo al garaje comunitario, para estos menesteres, por comodidad de su dueño.

Las estadísticas señalan aumentos de abandonos en verano. Se estudia implantar que la pena por ello, sea igual a la del maltrato. Si acude a su mente la pérfida intención de hacerlo, su conciencia se lo reprobara el resto de sus días. En el caso extremo de que una situación personal desfavorable, le obligue a separarse de su perro, consulte con la asociación protectora de animales. ¡Piénselo!

La cara del comercio justo

Martes, 17 de Junio de 2008

El presente articulo, bajo el titulo Café Ecológico a sido publicado en el periódico Valéncia hui
el día 23-05-08 en la columna
‘EL VENTANUCO’ del escritor Francisco Ponce.

 

En el pequeño poblado de casas encaladas, sobre el estrecho lomo de una serranía, en medio de cafetales que tiene todos los matices del verde bruñido por la luz radiante del trópico, se conforma un panorama que no cabe en los ojos y que inunda el alma. Este es uno de los lugares donde se cultiva el ‘café ecológico’, que actualmente se esta demandando en Europa.

Valle cultivado de plantas de cafe

Un café ecológico es aquel que ha sido cultivado, libre de abonos químicos y pesticidas de síntesis. En su defecto, el tipo de abonos utilizados son de origen orgánico, en muchos casos se reutilizan las matas y hojarasca de la propia planta tras un proceso de ‘compostaje’. La recolección y posterior selección del grano es manual.

Flores de cafe

El cultivo se realiza ‘bajo sombra’, esto significa que no se ha deforestado ninguna zona para cultivar los cafetos (nombre del árbol que produce el café). El transporte debe de realizarse en medios autorizados, limpios y no contaminantes. Cuando el producto pasa a la industria tostadora, sigue exactamente el mismo proceso que los otros tipos de cafés. Este último paso debe ser auditado por la agencia reguladora quien formaliza todos los registros que conforman la ‘historia del producto’ (trazabilidad).

Frutos de cafe

Aunque el 70% del comercio mundial del café tradicional está controlado por las multinacionales, es posible encontrar ‘nichos’ de mercado donde productores y consumidores se ponen de acuerdo directamente.

La cara del comercio justo

Uno de estos es el conocido como ‘Comercio Justo’. Cuantitativamente la masa de capital que mueve es muy pequeña (comparada con el movimiento de los mercados convencionales), el valor cualitativo que tiene esta forma de comerciar solidaria y recíproca es inmenso y prometedor, si bien se precisa para ello, un alto concepto de los valores humanos.

Benidorm en primavera

Viernes, 13 de Junio de 2008

El articulo que sigue se ha publicado en el Periódico Valéncia hui bajo la cabecera “El Ventanuco” del escritor Francisco Ponce,
el día 2 de junio del 2008.

Benidorm esta cambiado, con toda certeza yo también. Partamos de una premisa ‘las mañanas’ de Benidorm en mis tiempos casi no las conocía, como mucho desde la arena de la playa, donde al sol o bajo sombrilla, en hamaca colorista remediaba las horas de sueño robadas a la noche anterior.

Palmeras en la playa de Benidor

Hace unos días me desplace a Benidorm sobre el medio día y pude ver el actual lado amable de esta localidad mediterránea de tantos y tantos recuerdo en mis años anteriores – vale - bastante anteriores.

Jubilados al sol de Benidor

Por esta época del año las ‘legiones’ de jóvenes todavía no han tomado la metrópoli, en primavera se puebla de un turismo repleto de personas mayores, que también tienen derecho, ¡Caramba! a disfrutar del sol, mar y playa.

Castillo de arena

Los largos paseos que tanto ayudan al mantenimiento físico y rebajan el colesterol, son un exponente en todo el recorrido del paseo en la playa de Levante, en algún tramo conviene detenerse para contemplar un ‘castillo de arena’, textualmente.

Restaurante Jardin Mediterraneo en Benidorm

Luego en el restaurante ‘Jardín Mediterráneo’ te espera un tenedor arrocero ‘es una curiosidad que no conocía, como cubierto’.

Tenedor arrocero

En este establecimiento puedes dar ‘buena cuenta’ de los exquisitos arroces que preparan y si eres cómodo encargar una paella de ‘señoret’ que es como de marisco pero éste pelado o como un arroz a banda, pero donde las gambas son más abundantes y se ‘ven’.

Paella de ’señoret’

Luego en las muchas heladerías que están abiertas todo el año, degustar un exquisito ‘combinado’ de sabores.

Calle comercial en Benidorm

Adentrándote en el interior las muchas tiendas te ofrecen un variado surtido de artículos adecuados al poder adquisitivo de los paseantes de primavera.

Tienda de calzado

En julio y agosto todo cambia y la noche ‘supongo’ debe ser mágica, colorista, sensual, y bulliciosa como antes, como siempre. Quedo pendiente de contárselo, este verano.

Valencia hui – Amor y desamor

Jueves, 12 de Junio de 2008

Amor y desamor, titulo de ‘El Ventanuco’ publicado en el periódico Valéncia hui el viernes día 16-05-08, del escritor Francisco Ponce. NOTA: “Estos artículos se incorporan de forma aleatoria, pues siendo muchos más los publicados (dos/tres por semana) solo se ponen en esta Web algunos de ellos”.

Valencia hui – Amor y desamor

No voy a disertar ni erigirme falso ‘paladín’ de causas embarazosas, especialmente sobre esta cuestión. Parto de la base que puede ser imposible abordar una materia tan delicada, si previamente no se han establecido las grandes diferencias que existen en el acercamiento amoroso entre un hombre y una mujer, que ni los recientes movimientos culturales han podido borrar totalmente. Ambos buscan, quizá con una curiosidad distinta, un denominador común, sabiendo que existe una diferencia anatómica se suma otra, no menos importante, en sentido psicológico.

El erotismo femenino suele esconder el deseo de continuidad, cada acercamiento sexual forma parte de un proyecto afectivo más amplio, en el marco de una vida en pareja. Naturalmente, estos conceptos tradicionales se hallan en proceso de cambio, y el hombre no es ya tan reacio como antes a manifestar su sensibilidad, interesándose cada día más por las necesidades de su pareja. Del mismo modo, la mujer se encuentra hoy más franca a vivir nuevas experiencias, también en el terreno de la sexualidad y del conocimiento de sí misma y de su compañero.

La mayor igualdad social y laboral entre mujeres y hombres tiende a una exigencia y comprensión mucho más reciproca desde la comunicación, la claridad de gustos y apetecías. Todo esto debería redundar en mayor estabilidad emocional entre las parejas, sin embargo las estadísticas de separaciones y divorcios en España, es cada día mayor en número.

Quizá en estos tiempos se aguanta menos, la convivencia nunca ha sido fácil. También puede ser que el deseo de cambio este más incitado en busca de lo nuevo o desconocido. En todo caso ahí están las estadísticas, que cada uno y una, saque sus conclusiones.

Réplica a Telefónica – El Ventanuco

Miércoles, 4 de Junio de 2008

Valéncia hui, diario de prestigio en el Reino de Valencia, publica el día 12-05-08 el presente artículo del escritor Francisco Ponce, quien pretende en ‘clave de humor’
realizar una suave ironía sobre el tema.

Replica a Telefónica – El Ventanuco

A esa hora, casi siempre inoportuna, suena el teléfono…

- ¿Dígame?

- Buenos días, ¿podría hablar con el titular de la línea?

- Soy yo mismo.

- ¿Me dice su nombre por favor?

- Carlos.

- Señor Carlos, le llamo de Telefónica para ofrecerle la promoción de instalar una línea adicional en su casa en donde usted tendrá derecho a…

- Disculpe, pero exactamente ¿quién es usted?

- Mi nombre es Nancy Mendoza, de Telefónica y estamos llamando…

- Nancy, excúseme, pero para nuestra seguridad me gustaría comprobar algunos datos antes de continuar la conversación. ¿Desde que teléfono me llama? En la pantallita del mío sólo pone “Numero privado” ¿Para qué departamento de Telefónica trabaja?

- Telemarketing Activo.

- ¿Usted tiene número de trabajadora de Telefónica?

- Señor, me disculpe, pero creo que toda esa información no es necesaria…

- Entonces tendré que colgar porque no tengo la seguridad de hablar con una trabajadora de Telefónica. Además, yo siempre estoy obligado a dar mis datos a toda una legión de empleados cuando llamo a Telefónica para algo.

- Está bien… mi número es: 41.036…

- Un momento mientras lo verifico, no se retire Nancy. (Dos minutos)

- Un momento por favor, no se retire Nancy (Cinco minutos)

- ¿Señor?

- Sí, Nancy, gracias por la espera. Si quiere hablar con la encargada del servicio de nuevas contrataciones, mi mujer, pulse el ‘uno’, si desea ofrecernos el ‘dúo’, pulse el ‘dos’, si desea comunicarnos alguna deficiencia en nuestra línea, pulse el ‘tres’ y diga cual… Gracias por ponerse en contacto con nosotros.

- Nancy… ¡hola!… ¡hola!… Tututututut.