Archivo de Marzo de 2007

Valéncia hui – El Ventanuco

Jueves, 22 de Marzo de 2007

El pasado diez de marzo 2007 se edito el número 100 de este periódico, que es como alcanzar una mayoría de edad. Cien días que sus dirigentes, empleados y colaboradores trabajaron sus contenidos, con ilusionado esfuerzo y profesionalidad. Celebremos la buena acogida en sociedad que este rotativo esta recibiendo del público en general. La fidelidad es un don del que la ejerce, gracias pues, a los que acuden todos los días a la cita de su lectura.

Leyendo Valencia Hui

Para esta ocasión, un buen ejercicio es comentar lo que la escritora y pensadora María Zambrano dice en un ensayo sobre la utilidad y la función de la palabra, tanto verbal como escrita.

Afirma con rotundidad que la palabra es victoria y es también derrota, ya que puede servir al ser humano para vencer o ser vencido, puesto que al nacer de lo más profundo de nuestro ser, con ella podemos hace grandes cosas; dar consuelo, felicidad, comprensión… pero también podemos herir, vejar, destrozar…

Cada uno tiene el derecho a manifestar lo que piensa utilizando el lenguaje que mejor le acomode, pero entiendo que es bueno tener en cuenta que las palabras deben meditarse, y mucho, porque una vez dichas o escritas, y por tanto sacadas de la nada –donde habitan-, ya no existe manera alguna de rescatarlas para el olvido.

Afortunadamente todavía tiene su encanto leer un diario frente a una humeante taza de café o solazarse con su contenido tomando el sol de intensa luz sorollesca en paseos y playas de nuestra comunidad, la información puntual veraz, amena y clara, hacen de este periódico un agradable medio informativo.

La palabra debe darnos la oportunidad del raciocinio y la concordia, haciendo bueno el refranero español cuando sustenta que: “hablando se entiende la gente”.

20 de Marzo – Fallas

Jueves, 22 de Marzo de 2007

(Articulo publicado en el periodico Válencia hui, especial Fallas)

En apretado y compacto racimo acudimos quienes te amamos. Ya no te vemos con sonrisa divertida entre los labios. Tenemos plena conciencia de lo que va a suceder. Quienes ahora te rodeamos asistimos con deprimente paciencias a tu fin. La extinción de tu portentosa imagen, en un ardiente soplo.

Comision de falla

¡Estas tan bonita ahí!, en el centro de la plaza…, ignorante de cuanto te va a suceder, que nos parece cruel que tengas que desaparecer consumida por el fuego.

“Aquellos que tu gracia corearon con risas bajan ahora su triste mirada hacia el suelo para no ser testigos de cómo las llamas consumen tu cuerpo con ansia y anhelo”

Hombres que te moldearon y dieron la vida para recreo y solaz del pueblo valenciano, imprimiendo en ti: arte, humor y lirismo, ahora van y vienen presurosos preparando tu fin, ¡es curioso!

Falla

En este instante que sigue al capricho policromo de los fuegos de artificio va a rasgarse tu existencia. Una bengala prende la mecha que abrasa tu destino y tras las explosiones de la traca, una llama viva, inédita, nace en tus entrañas. Luego un penacho ardiente, fuego y humo suben hacia el cielo, mientras las primeras cenizas se agitan en la nada al impulso de la suave brisa. Se escucha en emocionado murmullo de voces desgarradas por los sentimientos, entonar las estrofas de nuestro himno.

Quema de la falla infantil

El racimo apretado y compacto pierde fuerza, se deshace, en realidad todo ha terminado, dentro del silencio que sigue al sacrificio todavía influenciado por las llamas, nos alejamos. Silentes con las manos unidas y apretadas, se esta formando un corro, unos tienen lagrimas en los ojos, otros esbozan una liguera mueca de sonrisa melancólica, el circulo se ensancha alrededor de las brasas, acuden poco a poco más falleros.

Falla ardiendo

Los primeros cendales de la aurora se tienden sobre la ciudad, gris primero, azulado después, que la van envolviendo con un paradójico deslumbramiento que al mismo tiempo acentúa las sombras y hace el prodigio de la luz.

Aún están calientes las pisadas de la noche en las aceras, el silencio de los escaparates, el insomnio patente en el semblante de los maniquíes. Una caravana de camiones lanzan un chorro de agua, claro y ruidoso, con las mangas de riego apagando los últimos rescoldos de madera y cartón, surge un vapor humeante, juguetonas chispean lucecillas de fuego que en algún rincón dejaran su viruela sobre el asfalto.

Brasas

En las calles y plazas penden gusanos de bombillas faltos de luz y color. Diminutos mástiles de tosca madera desnudos de banderas, cuelgan lacios de los balcones y ventanas, al tiempo que restos de tracas con el vientre abierto de sus petardos quedaron enganchados bajo las cornisas.

En el rostro de los primeros y madrugadores transeúntes se nota cansancio, a la vez que una renovada esperanza, pensando en que de nuevo comienza el ciclo de las próximas fallas, fiestas sin parangón que vivirán con la misma alegría y espíritu fallero… dentro de un año. ¡Esta es la grandeza de las fallas!

Fiesta de toros

Jueves, 22 de Marzo de 2007

“De PONCE a PONCE: Rindo justo homenaje a esta gran figura del toreo; con la esperanza de que su elegante y templado manejo del capote – con que sabe adornarse – lo pueda alcanzar yo, con la pluma de escribir”.

El ariesgado, sorpendente y siempre emocionante arte de torear, está arraigado en España desde hace muchos siglos. Ya en las prehistóricas pinturas rupestres se pueden observar dibujos de toros. Desde estos primeros contactos con el toro, se fue desarrollando poco a poco el arte de torear, hasta llegar a lo que hoy en día conocemos como La Lidia del toro bravo, variedad bovina que evolucionando desde razas de toros egipcios y europeos, han convertido al toro bravo español en una raza única y presente tan sólo en la Península Ibérica, sur de Francia y en Hispanoamérica.

Toreo de capa

El toreo como hoy lo conocemos se remonta a finales del siglo XVII y principios del XVIII, evolucionando desde distintas escuelas, entre las que destacaron la Sevillana y la Navarra. En 1701, durante el viaje que realiza Felipe V a España para tomar posesión del trono, se celebra en su honor en Bayona una corrida de toros navarros en la que se comienzan a ver los lances de capa de El Licenciado de Falces (magistralmente inmortalizado por Goya en un aguafuerte), origen del toreo de capote que hoy vemos.

En la actualidad uno de los toreros más carismaticos es Enrique Ponce. El diestro valenciano ha donado, el pasado día 17 de marzo 2007, al Museo Taurino de la Diputacion de Valencia uno de sus vestidos de torear más emblemáticos, el de color sangre de toro, con el que el 19 de marzo de 2004 batió todos los récords establecidos en el coso valenciano de la calle Xàtiva, abriendo su puerta grande número 30. “Este traje de torear significa mucho para mí, y por eso precisamente, lo he elegido con el fin de que esté en el Museo Taurino”, indicó Ponce.

Gracias amigo…¡Y a seguir triunfando!. Cuerda tiene para rato.