Archivo de Julio de 2008

Feria Taurina de julio Valencia 2008

Viernes, 18 de Julio de 2008

En breve comenzará la Feria Taurina de Julio en Valencia con unos carteles de primerísimo orden, donde los aficionados podrán asistir para ver a sus ídolos.

Feria taurina en Valencia

Las cinco corridas previstas levantan máxima expectación, claro que como siempre, la bravura de los toros tendrán la última palabra.

Domingo 20 de Julio - Corrida de Toros
SEIS TOROS de Marqués de Domecq - Matadores:
VÍCTOR M. BLAZQUEZ, ÁNGEL DE LA ROSA, JOSÉ CALVO

Lunes 21 de Julio - Corrida de Toros
SEIS TOROS de Lolita Domecq - Matadores:
VICENTE BARRERA, CÉSAR JIMÉNEZ, ALEJANDRO TALAVANTE

Martes 22 de Julio - Corrida de Toros
SEIS TOROS de Santiago Domecq - Matadores:
Julian López EL JULI, JOSE Mª MANZANARES, MIGUEL ÁNGEL PERERA

Miércoles 23 de Julio - Corrida de Toros
SEIS TOROS de Zalduendo - Matadores:
ENRIQUE PONCE, SEBASTIAN CASTELLA, CAYETANO

Jueves 24 de Julio - Corrida de Toros
SEIS TOROS de Samuel Flores - Matadores:
ENRIQUE PONCE, Manuel Jesús EL CID, David Fandila EL FANDI

A todos los asistentes les deseamos poco calor y máxima diversión.

Castellnovo ayer hoy y siempre

Jueves, 17 de Julio de 2008

Sentado sobre la maleta de madera miro hacia la máquina de tren situada donde la cubierta de la estación termina y aparece la luz de la mañana.

Un chorro de vapor forma una nube gris sobre el andén y este queda entre brumas. Un pitido agudo corta el aire y la figura del jefe de estación aparece agitando una bandera roja a juego con su gorra, como un fantasma atravesando las tinieblas.

Maleta de viaje

Me levanto, tomo la maleta y apresurado trepo por los altos escalones del vagón de tercera. Apenas me acomodo en el duro asiento de tabla, me asalta la idea de que un año más todo comienza de nuevo. Atrás quedan los recientes momentos de lucha con los mozos de estación, que pugnan, con tenaz insistencia, en llevarme el equipaje, incluso se disputan entre ellos la propiedad del posible cliente.

Esquivándoles les repito: “Gracias, gracias, puedo”. La propina del mozo de estación es un lujo que no puedo permitirme.

Percibo de pronto, ese zarandeo, señal de que el tren se pone en marcha, el fuerte olor a humo y carbonilla que respiro me hace sentir un cosquilleo picante en la garganta con sabor a aventura.

El tren, mixto de carga y pasaje, popularmente conocido como el “borreguero” discurre perezoso por varias poblaciones próximas al mar, hasta que en la localidad de Sagunto se adentra hacia el interior.

Estacion de Segorbe

Por fin llega a la estación de Segorbe. Entonces aparece otra no menos excitante aventura de sólo tres kilómetros, montado en un carro lleno de maletas, tirado por un mulo y circulando por un polvoriento camino. El trayecto envuelto en sanos y naturales aromas del campo, provenientes de los olivos y maizales, que acompañan el recorrido, hacen que mi olfato se impregne de olor a vacaciones, todo un año esperadas.

Carro tirado por una caballeria

Llego a la casa de la ‘Tía Manuela’, en la calle Almedijar, con su portal de dos hojas horizontales de vetusta madera y ‘tranca’ en la parte baja interior. Recibo un cariñoso abrazo, salgo a la pequeña terraza donde cuelgan racimos de uvas que se cuidan con mimo y que tentadores penden de una vieja y retorcida parra, como lámparas de jugosas lagrimas apretadas.

Ruinas del castillo

La zona de la Costera, angosta y típica, a cuyo fondo, rebasado el viejo castillo, me descubre la era, donde un rudimentario trillo, que separa la mies de la paja, gira lento al resignado paso del caballo que da vueltas y más vueltas. Los chavales disfrutamos subiéndonos al trillo y revolcándonos sobre el heno.

Camino de Almedijar, por donde en los atardeceres pasan risueñas las ‘mozas’ con sus botijos y cantaros a por el agua fresca del manantial de la ‘Mina’.

Las calles son de tierra y en tardes de lluvia te acercan la imagen, cada año repetida y a la vez nueva, de los riachuelos que sobre la misma discurren. Mis pulmones se inundan de fragancia a tomillo, manzanilla y espliego, en suma exhalo el inigualable perfume a tierra mojada.

* * * * *

Hoy tras varios, bastantes, años transcurridos no es fácil sustraerse al magnetismo que Castellnovo, localidad del Alto Palancia, ejerce sobre mi persona. Regresar a los recuerdos de la niñez y adolescencia, configuran una amalgama en el tiempo, con vivencias de difícil olvido.

Las calles están con adoquines perfectamente pavimentadas, la localidad ha crecido en habitantes y progresado en todos los ámbitos con el paso del tiempo, hasta situar esta villa en un lugar de grato hábitat, sin perder su encanto para nada, pero sí acorde con los tiempos actuales.

Ayuntamiento de Castellnovo

En la plaza, su remozado Ayuntamiento luce orgulloso su pasado y presente. Todos sus rincones conservan la ‘sustancia’ de un pueblo hecho por y para sus gentes.

Las generaciones de los años 40-50-60 todavía perviven en sus costumbres que sus descendientes han adoptado con entusiasmo.

Tanto los lugareños que los habitan, como los  que salieron en su día del pueblo y quienes compartimos épocas en él, todos los veranos regresamos ávidos de renovar sus tradiciones.

El espíritu de confraternidad se hace presente invistiendo a los nacidos, al pie de la Sierra Espadan, de una especial ‘raza’ de gentes acogedoras, que ponen de manifiesto su sinceridad y afecto sobre cuantos llegan a Castellnovo.

Fachada tipica

Los adolescentes, siempre, hasta que beban de sus raíces y con el tiempo sus hormonas se apacigüen, son otra cosa…son jóvenes…”Con mi nostalgia, menguó mi envidia”.

Arturo Fernández – La Montaña Rusa

Martes, 15 de Julio de 2008

Una excelente obra para un extraordinario actor. Arturo Fernández, con tan solo ponerse su traje y su pañuelo en el bolsillo superior de la chaqueta, sale a escena y llena todo el espacio.

Arturo Fernandez en la Montaña rusa

Este ‘incombustible’ y grandísimo actor, durante las últimas décadas esta siendo, para muchos, todo un referente. Su público incondicional se aproxima a un 80 % de mujeres que frisan los cincuenta. Sin embargo me complació ver en el patio de butacas varias caras jóvenes lo que dice mucho, sobre su talento y su porte, que reúne a todos los públicos y que muchos ‘varones’ le envidiamos.

El teatro OLIMPIA de Valencia, acogió recientemente uno de sus últimos éxitos, ‘La Montaña Rusa’ de Eric Assous en versión española de Juan José de Arteche. Arturo Fernández pone su maestría al servicio de la obra de tal forma que la hace suya. En esta oportunidad acompañado de una joven actriz, bella e inteligente, Carmen del Valle, que le complementa de forma magistral.

Arturo Fernandez y Francisco Ponce

A sus valores de actor y galán, añado los de persona amable, cordial, sencilla y humana. “Venir a Valencia, es como estar en casa” así me lo manifestó y le creo, porque en su mirada había certeza y melancolía, era el día de su despedida. ¡Que sea por poco tiempo! Aquí se te quiere y aguarda.

Juan José de Arteche, recomienda: “¡Por favor, no cuenten el final!” Atendiendo su ruego así lo hacemos. También porque me costo algunos euros descubrirlo. ¡Malvado, que es uno!

Viejas noticias - El Ventanuco

Domingo, 13 de Julio de 2008

Valéncia hui, diario de  Valencia y provincia ,
publica el lunes 9 de junio, 2008 el siguiente artículo del escritor:

Francisco Ponce Carrasco.

Viejas noticias

Tengo la rareza de leer periódicos antiguos. Revisión de marchitas noticias que siempre consiguen hacerme revivir la carga de expectativas e incertidumbres asociadas con acontecimientos ya pretéritos. Más que un aficionado a la investigación de hemeroteca, me siento como una persona cuya objetividad es invadida por una aterradora perplejidad ante ciertos hechos.

Esta manía me sirve para desvelar la falsedad existente en la clase política en general y autonómica en particular que diariamente llena con sus declaraciones las ediciones de tantas publicaciones periodísticas. Son aquellos que suman sus voces al coro de una valenciania, dentro de la más pura conveniencia y que al confrontar sus múltiples manifestaciones pasadas y presentes, estas aparecen llenas de claras contradicciones entre si y más todavía con los hechos. Su proclamado amor por la defensa de los intereses de la comunidad, señas de identidad y apoyo a lo valenciano se diluye. En demasiadas ocasiones para salvar la piel dicen lo que conviene en el momento, así con esa ambigüedad de caminar entre ‘Dios y el Diablo’ siempre pueden intentar alegar una defensa. No cabe duda de que hay políticos que menosprecian la memoria de sus votantes.

Las instituciones giran como una veleta en el sentido del viento más favorable y otorgan a su capricho el reparto de héroes y villanos. Descansen, pues, para siempre, en la eterna quietud de un viejo baúl, promesas olvidadas. ¡Que no se atreva nadie a revisar líneas tan heréticas!

Así las cosas estoy seguro que algunos políticos quisieran borrar pasadas actuaciones que hoy solo pueden justificar poniendo cara de “yo no he sido”.

Ya lo dijo el poeta malagueño Manuel Alcántara: “Lo curioso no es cómo se escribe la historia, sino cómo se borra”

Mis caprichos - El rincon de Mamen

Jueves, 10 de Julio de 2008

Reconozco que soy muy caprichosa y sabiendo la influencia que sobre él ejercía le pedía de todo. Cada antojo me era concedido, me gustaba esta situación, lo tenía como quien dice, postrado a mis pies.

Sol en las manos

En una ocasión le pedí el sol y él me lo trajo, en otra oportunidad una estrella y me la entregó.

Un día me quede sin café era de noche pero él sabría donde encontrarlo, así que le mandé a que lo comprara.

Unos meses después, recibí una carta dulce y amable, como siempre, diciéndome que estaba en Colombia buscando el mejor café y que tardaría un poco…Que no lo esperase levantada.

Ya han pasado veinte años…debe seguir buscando pues nada he sabido de él.

El saco del pan - Valéncia hui

Martes, 8 de Julio de 2008

Valéncia hui, prestigioso periódico  de Valencia,
publica el día 06 de junio, 2008 el presente artículo del escritor ,
Francisco Ponce, con la tradicional cabecera ‘El Ventanuco’.

El saco del pan

Hace unos años era costumbre, casi un ritual, el que las amas de casa pasaran a primera hora de la mañana por la panadería a dejar su ‘saquito del pan’ para que le pusieran y guardaran su encargo que más tarde recogían a la vuelta del mercado o de otra ocupación.

Una imagen que conservo con cierta añoranza, añadida al aroma del pan recién elaborado, es que en un lado del establecimiento en estanterías o colgados, una cantidad importante de sacos de tela, coloristas unos, blancos otros, con iniciales bordadas los más y hasta algunos con delicadas y primorosas puntillas, se exhibían asomando por su abertura las puntas de doradas y crujientes barras de pan.

Hoy ha sido el movimiento de conservación del medio ambiente, el que hace regresar esta práctica en favor de evitar el impacto ambiental de los plásticos, de difícil reciclaje. Sería bueno trasladar esta iniciativa a cualquier compra, con especial firmeza en los productos de alimentación.

Según los controles estadísticos, se tiran a la basura más envases, de todo tipo, que residuos orgánicos, lo que da una idea de lo difícil que se pondrá, dentro de unos años, la eliminación o reciclaje de las basuras, especialmente en las grandes ciudades.

Poner freno a esta situación corresponde a todos y evitar la proliferación de ‘Toneladas de plástico’ debe ser una medida bien recibida que hoy empieza por el envoltorio del pan, pero que debe continuar en otros contextos.

Quizás algún nostálgico, entre los que me cuento, vuelva a comprar el pan en las ‘panaderías’ por ver tan entrañable imagen complementada por el deambular de estos sacos aportando de nuevo colorido a las calles y barrios de la ciudad. ¡Bienvenido, de vuelta a casa!