Archivo de Enero de 2009

Marichu Fernández – México (XVI)

Sábado, 24 de Enero de 2009

Luca que Chiflis Perrita !!!

El arte plausible de la escritora mexicana, es mucho, ahora nos obsequia con un cuento con visos de historia real que nos acerca al cariño por los animales. Es un tema ampliamente abordado en la literatura infantil pero a mi entender no con la naturalidad y credibilidad con que ella lo hace, los pasajes de este relato son frescos, para nada metafísicos, consiguiendo la máxima proximidad para con el joven lector, que en sus relatos encontrará muchas cosas, menos aburrimiento.

Esta es ya su dieciseisava  entrega y todas encierran algo que solo el misterio de su pluma sabe hacernos llegar, si te prestas a envolverte con su magia.

Luca que Chiflis Perrita

Luca que Chiflis Perrita

Pulsando sobre la imagen superior podrán acceder al (pdf) para leer esta su nueva entrega.

El Ventanuco – Protesto señorías

Viernes, 23 de Enero de 2009

Jurados Literarios

Le levantaron a gritos del camastro de la celda y lo metieron en el furgón policial que lo traslado a la sala donde le iban a juzgar.

Sentado en el banquillo de los acusados parecía distraído, como si con él no fuera el asunto.

El fiscal se pone en pie, se acicala la toga y comienza:

- Señores del jurado. Miren su extraño aspecto, su cara con cicatrices, su estrabismo en los ojos, su oreja derecha seccionada en parte, su acentuada calvicie y prominente nariz…

El acusado de repente reacciona y grita:

- Protesto señorías ¿Me van a juzgar por ladrón o por feo?

Un libro cuesta lo suyo…

Jueves, 22 de Enero de 2009

Escribirlo, pero tanto o más cuesta su promoción y venta. Salvo que seas una firma muy reconocida, tengas padrinos o dinero para un gran despliegue mediático. Promocionar un libro cuesta lo suyo.

Promocionar un libro cuesta lo suyo

Te lo tienes que tomar como parte del bagaje y divertirte en las diferentes sesiones de firma que te proporcionan. La verdad es que en mí caso, el contacto con el público lector me gusta y me enriquece.

No suelen asistir mucha gente a estas sesiones de firma, pero si el establecimiento tiene clientela fiel y se pone algo de ‘carteleria’, además de echarle valor, puedes vender sobre una decena por acto, en el mejor de los casos.

Un día escribiré una crónica o  relato sobre esta cuestión, que por otro lado son en bastantes ocasiones amenas y haces amigos. Se termina conversando en tono afable de mil temas que surgen según el tipo de público que acude, en razón de su cultura, inquietud y edad.

Les aseguro que siempre aprendo algo.