Archivo de Marzo de 2009

Publicidad de dulces sueños – El Ventanuco

Martes, 31 de Marzo de 2009

Cabecera periodística El Ventanuco

Desde siempre el ser humano se ha preocupado por el ‘bien dormir’ y  escrutó todas las formas posibles para hacerlo con la mayor comodidad posible, en el año 1.925 – fecha de esta publicidad -  se promocionaba  un tipo de somier especial que invitaba  a un reparador sueño.

Publicidad antigua año 1925

Supongo que antes y desde luego asevero que después de esta fecha y hasta el momento presente, los somieres y colchones han sido objeto de minuciosos estudios para ajustarlos a la anatomía y publicitar un descanso placentero.

Todo esta bien, siempre  que sea cierto y que la tecnología según avanza proporcione mejoras más allá del colchón de lana, nada denostadle pues calentito sí estabas, lo más recomendable para que Morfeo te acoja en sus brazos es acostarse cada noche con la conciencia tranquila. Esta fórmula es infalible

Los bohemios siempre existirán

Lunes, 30 de Marzo de 2009

En cada época en cada continente y hasta en cada tertulia de mayor o menor importancia literaria suele aparecer un tipo extravagante, absurdo y simpático, al que todos llamamos ‘bohemio’, cuya imaginación cabalga a lomos de ‘Pegaso’ por los cielos violeta.

(Pegaso)

(Pegaso)

 Desde que Campoamor aplicó el calificativo de “El último bohemio” a Manuel Paso, se puso de moda, y se utiliza con tanta ligereza como precipitación, acaso pensando que la bohemia, lo que se llama vida bohemia, se pudiese terminar en el tiempo. Cambiaran las formas, no lo sé, pero mientras exista un hombre altivo, soñador, independiente, inquieto, desinteresado e improvisador, habrá un ‘bohemio’ que en constante lucha con su entorno, vivirá sin darle demasiada importancia a casi nada, sin aspirar a un puesto en el escalafón de la sociedad, ni que lo clasifiquen en catalogo alguno. Le bastará vivir con arreglo a sus dictados (Corazón y Conciencia), exento de ambiciones o envidias, viendo pasar el teatro de la viada sin participar como actor destacado, alejado de la mentira de una gloria, que solo es patrimonio de los ignorantes, atrevidos o afortunados.

El ‘bohemio’ por serlo, esta en el secreto de todo o casi todo y no tiene mas ilusión que su trabajo y más  consuelo que la verdad.

Café de bohemios

Desertor de todas las escuelas y tendencias, de todas las sectas, de todas las doctrinas y de todas las ideas ajenas, no pretende ser nada, sino él mismo. La independencia de su alma es lo único que le obsesiona en este universo, conociendo de antemano que esa independencia  le convertirá en un ser perpetuamente solitario y  pobre, al que no se le tomará en serio y se le etiquetará como ‘extraño’.

El ‘bohemio’ dentro de su aparente insolencia es tímido, introvertido como todos los seres que no están enamorados de sí mismos. Es iconoclasta y sentimental, cree en la desesperanza y en la providencia y  piensa  - con independencia de su edad – que ha vivido mucho o lo suficiente, para opinar que en nuestro mundo, nadie es más que lo que los demás quieren que sea.

20minutos – Fallas, fin y principio

Domingo, 29 de Marzo de 2009

 El Abrelatas  – cabecera periodística – del escritor Francisco Ponce,
para el rotativo 20minutos,
publica el 19-03-09, el siguiente articulo.

20minutos - Fallas, fin y principio

En el instante que sigue al capricho policromo de los fuegos de artificio finaliza tu existencia. Una bengala prende la mecha que abrasa tu destino y tras la traca, una llama viva, inédita, nace en tus entrañas. Luego un penacho ardiente, fuego y humo suben hacia el cielo.

Es la magia de la ‘cremá’. Se escuchan voces rotas por los sentimientos, entonar las estrofas de nuestro himno, con las manos unidas se esta formando un corro, el circulo se ensancha alrededor de las brasas, acuden más falleros.

En las calles y plazas cuelgan bombillas sin luz. Diminutos mástiles de tosca madera desnudos de banderas, cuelgan lacios de los balcones, restos de tracas con el vientre abierto de sus petardos quedaron enganchados bajo las cornisas.

En el rostro se nota melancolía, a la vez que una renovada esperanza, pensando en que de nuevo comienza  el ciclo de las próximas fallas que se  vivirán con la misma alegría dentro de un año. ¡Es la grandeza de las fallas!