
3 de marzo, Día Mundial de la Audición: una reflexión directa de Francisco Ponce sobre el precio de los audífonos (3.000–4.000 €), el abismo entre coste y mercado, el riesgo de “falsas gangas” y la necesidad de transparencia y ayudas públicas. Escuchar no es lujo: es salud y vida social. (NOTA: de la redacción)
Sugerimos pinchar aquí: https://granadacostanacional.es/3-de-marzo-dia-mundial-de-la-audicion/
Una fecha que cada año nos recuerda la importancia de cuidar algo tan valioso como nuestra capacidad de oír.
Cada edición trae su lema, casi siempre centrado en la prevención, la detección precoz o la inclusión. Todo muy necesario. Pero este 2026 me permito sugerir un lema en forma de pregunta, directa y sin anestesia:
¿Por qué son tan caros los audífonos? (3.000–4.000 euros)
La pregunta no es caprichosa. Tampoco es un berrinche. Es el suspiro —cuando no el grito— de miles de personas, en su mayoría mayores, que tras aceptar con serenidad que “ya no oyen como antes”, descubren que volver a escuchar con cierta normalidad puede costar lo mismo que un coche de segunda mano. Y eso, admitámoslo, duele más que el pitido constante en el oído.
Es verdad que los audífonos son dispositivos tecnológicos complejos. Incorporan micrófonos de precisión, procesadores digitales diminutos, algoritmos que filtran el ruido ambiente y conectividad inalámbrica. No son simples altavoces. Son prótesis auditivas diseñadas para adaptarse a cada pérdida concreta, tras estudios audiométricos y ajustes personalizados. Nadie lo discute. (Sigue…) www.franciscoponce.com