Todo consiste en que cada cliente que pierda 1000 dólares o más recibe, en directo, una poesía escrita a propósito y declamada por una de estas eruditas y guapas poetas.
(Poetisas)
El éxito está siendo tan evidente y alcanza tal magnitud que ya existen otros establecimientos de juego que se disputan su presencia, ofreciéndoles contratos fabulosos, visto que los beneficios han aumentado un 92,4 %, lo que le viene muy bien a la empresa The Golden Angel (El Ángel de Oro) y a las poetas, que de esta cantidad, perciben pingues emolumentos.
La iniciativa ha gustado tanto, que muchos ‘parroquianos’ se dejan perder deliberadamente esta cantidad, solo por el placer de tener una poesía exclusiva para ellos y escuchar las aterciopeladas, joviales y melódicas voces de las autoras.
Crónica desde EE.UU por: Inocencio Mentí Rola