Archivo de la categoría "Relatos"

Monos rebeldes

Sábado, 1 de Marzo de 2008

Mi equipo de monos redactores utiliza máquinas de escribir. Soy un romántico. Bueno, eso y que el martillar de las viejas Olivetti rescatadas del desguace, disimula el ruido de los tubos de refrigeración y bajantes de agua, en este húmedo sótano donde trabajamos.

Mono escritor

Los compromisos publicitarios, mis asistencias a coloquios, cenas de intelectuales y relaciones publicas, - ya se sabe en este mundo de la literatura si no te relacionas, no te comes una ‘rosca’ - no me dejan tiempo para revisar los textos de mis columnas y novelas, así que he nombrado un redactor jefe y le he prestado mi viejo ‘ordenata’ para que desempeñe las mencionadas tareas.

El problema esta en que el nombrado redactor jefe es un irresponsable, que se ha dedicado a perder el tiempo con Internet. Se pasa el día bajando series y entrando en paginas ‘calientes’, hasta el punto, de que casi me incendia el equipo informático.

Reconozco que mi represalia ha sido dura al darles de comer solo cáscaras de plátano y nueces rancias. Pero tampoco es para que me denuncien a la sociedad de autores ni hablen mal de mis obras.

Mono revelde

A saber qué será lo próximo que exigirán. ¿Comer golosinas una vez al mes? ¿Agua potable? ¿Baño diario? ¿Salir los fines de semana? y puede, que hasta un ‘cubata’. Estos monos quieren vivir como señores. Y yo, que arriesgo mi nombre y mi prestigio, - que aun no poseo, pero que estoy en ello -, lucho diariamente por encontrar una editorial que confié en mí y convierta una de mis obras en Best-Seller, les tengo que dar hasta la última gota de mi sangre. ¡Qué asco!.

Todo menos el presente

Lunes, 18 de Febrero de 2008

Caigo en la cuenta de que hoy me asaltan dudas, se aferra a mí una extraña mezcla de melancolía e inconformismo. Quizá mis hormonas huelen la primavera.

Barco pirata

Amanecí más o menos contenta, me prepare el desayuno a base de copos con fibra en un tazón de leche desnatada, después abrí un yogurt para potenciar mis defensas, por ultimo me puse un sucedáneo de mantequilla ‘Light’ para cuidar la línea, y me bebí un vaso de agua recomendada para una mejor hidratación de la piel.

Castillo mediaval

Salí a la calle, cogí mi pequeño utilitario, lo encontré lleno de excrementos de paloma, que en buen numero solían cobijarse por las noches, en la cornisa del edificio contiguo a mi casa, quizá por esta circunstancia, casi siempre había sitio para estacionar.

Caballero mediaval

De camino a la oficina del banco donde trabajo, sufrí seis colapsos de tráfico, uno más que ayer, lo que me permitió reflexionar sobre una idea que me martiriza últimamente. Pienso que nací en una época equivocada, por algún capricho del destino vine a caer en el hoy. Me hubiera gustado vivir en el pasado, en la época de los exploradores, conocer aventuras de barcos y piratas o entre castillos, princesas y caballeros, cuando el honor era una virtud, y la sed apagada con agua de frescos y transparentes riachuelos, cuando el hambre era saciada en los bosques, con arco en mano, o recolectando frutas.

OVNIS

Pero también me gusta el futuro, explorar el espacio, visitar otros planetas, conocer alienígenas. Vivir ahora la tecnología del siglo XXII. Si tuviera la oportunidad de pedir un deseo, solicitaría una máquina del tiempo. Reencontrarse con los hechos relevantes de la historia sería fabuloso, y experimentar en carne propia, por adelantado, todo lo que esta por acontecer…me hechiza.

Marciano

Se preguntarán “¿Que demonios se fumó esta mujer, de buena mañana?” Nada señores…sólo es una sobredosis de fantasía y ciencia ficción, que me permite soportar mejor los atascos y la rutina de mi trabajo. Pero… ¿verdad que sería fabuloso?

El Rincón de Mamen.

Escribir una novela

Viernes, 1 de Febrero de 2008

Sacar a la luz-editar una novela cuesta horas de trabajo, convicción, tenacidad, estilo literario definido y una editorial que apueste por tu obra.

Escribir un libro cuesta tiempo

Me cabe el honor de pertenecer al esforzado colectivo de escritores, que observa vive y se documenta de las muchas incongruencias de la vida a través de una óptica muy personal e imaginativa, cuando no de excesivo rigor.

Narrar en un libro esos momentos que siguen al individuo desesperado que en un casino perdió hasta el último euro; el temor de una sirvienta a ser descubierta y que sabe está envenenando a su ama, inducida por su amo, a quien ama; la rabia de un heredero desheredado…convenciendo al lector, no es fácil.

La sirvienta

Pero un escritor no se puede limitar a exponer solo estos descosidos de la existencia. El jugador, la sirvienta, el heredero tienen que pasar por muchas más sensaciones han de ser dominados por el autor hasta darles vida propia y credibilidad. El novelista los sorprendió en un momento de su deambular por la existencia. Pero ¿cuál será el final de su destino?

Dudas del escritor

Aquí nace la perplejidad del creador, luego de escribir hojas y hojas de texto, se encuentra con que no sabe que hacer con su personaje. Le sobran o faltan descripciones, puestas de sol o reflejos psicológicos. ¿Que hacer con el tren parado en la vieja estación o la oscuridad de aquella lóbrega calle solo iluminada por la tenue luz de la luna, en cuarto menguante, o con el inspector de policía que fuma en pipa?

Personaje inspector de policia

Escribir una novela de éxito, requiere fantasía, dominio de la puesta en escena de los personajes y no embutirse prisa… ¡Ah!, también suerte.

Agua, consumo y agricultura

Sábado, 26 de Enero de 2008

¡Que llueva, la virgen de la cueva, los pajarillos cantan, que sí, que no, que caiga un chaparrón!

Así comenzaba un estribillo que canturreábamos de niños, cuando el sentido del agua nos parecía menos importante y el hecho de la lluvia más lúdico e intrascendente.

Niño bajo la lluvia

Han pasado algunas décadas y cada vez el agua toma mayor protagonismo por su escasez. Hoy siento cierto estupor al ver que en el siglo XXI, en una democracia y en un país que mira al progreso se estén cometiendo imposiciones y desacuerdos, en un tema de máxima trascendencia, como el del agua. Unas tierras de España padecen sed y otras se inundan.

Barco de papel

La agricultura es consumidora tradicional de agua, tengamos en cuenta que no hace mucho la inmensa mayoría de los agricultores regaban a ‘manta’. Es entre 1993 y 1996 cuando la agricultura en España sufrió un ciclo de sequía pertinaz, donde las pérdidas fueron totales. No solo se arruinó la cosecha, sino que al intentar regar con agua salina se dañó sensiblemente a las plantaciones.

Fuente de agua

Un conjunto de circunstancias han llevado a un feliz cambio de mentalidad para la agricultura moderna y el agricultor toma conciencia de que tiene que aprovechar al máximo el agua, dado que cada día es un recurso mas insuficiente y que además se obtienen mejores rendimientos en la producción, mediante los nuevos sistemas de riego.

La mayoría están preparados para el suministro racional del agua en sus campos y luego de hacer unas fuertes inversiones en el riego localizado, se encuentra con que no tienen agua.

Hagamos buen uso del agua

¿Existen criterios solidarios entre los seres humanos? O se adopta el criterio ‘pasota’ de mientras el mal no pase por mi puerta que se apañe el mundo

Tengamos y creemos conciencia, el asunto puede ser grave y afectar hasta el servicio diario de agua en nuestras casas.

La vieja muñeca

Viernes, 18 de Enero de 2008

Si poseyera olfato podría recordar el aroma de los verdes valles, de los graneros repletos de mies y de la intensa fragancia a tierra húmeda, tras la lluvia caída en primavera, sobre el antiguo y amplio caserón.

Antiguo caseron

Si gozara de cerebro, podría rememorar los tiempos en que Mamen, me sacaba a pasear por el jardín para jugar con sus amiguitas, sintiéndome admirada y solicitada por todas. Un imaginario cendal, brumoso e indefinido me conduce al momento en que estuvieron a punto de arrancarme un brazo, cuando forcejeaban por tenerme en sus brazos

Si tuviera corazón, esté se hallaría triste, añorando, como la pequeña jovial y traviesa, me cambiaba de atuendo con harta frecuencia y por las noches se dormía conmigo.

Pero no tengo corazón, ni cerebro, ni olfato; en realidad sólo poseo una cabeza de porcelana y cuerpo de trapo ricamente engalanado con un llamativo vestido, fabricado hace muchos años por un habilidoso artesano.

Tampoco puedo tener sueños ya que estos se fueron cuando aquellas niñas se hicieron mujeres y con ellas marcharon.

Vieja muñeca de porcelana y trapo

Han pasado algunos años, sigo en el desván de la casona, sobrellevando calurosos veranos y gélidos inviernos, ahora poca gente vienen por aquí, de tanto en tanto algún adulto entreabre la puerta, enciende la luz y me contempla con mirada nostálgica, como recordando fantasías infantiles.

Hoy ha sido diferente cuando abrieron la puerta escuché el llanto de una criatura, me estremecí y rogué para que fuese una niña.

- Mira cariño, esta es la muñeca con que jugaba mama.

La pequeña hizo ademán de cogerme, Mamen le advirtió.

- No ahora no, que la romperías y esta muñeca es la preferida de la mama, cuando seas  mayor, te la daré para que juegues.

Una lágrima se deslizó por mi mejilla de porcelana que la tela absorbió. Todo volverá a ser como al principio. Regresarán los sueños. Aguardare un poco más.

Miserias y música de jazz

Sábado, 12 de Enero de 2008

Una noche en que me sentía perdido, caminando de ‘tugurio’ en tugurio’, buscando en la música de jazz la alegría que me había abandonado, lo escuché tocar el saxo maravillosamente, cuando terminó le solicité aceptara una invitación en la barra. Con rapidez me di cuenta que algo andaba mal dentro de su cabeza. Ido, como alma en pena, presa de sobredosis de algún estupefaciente, pero locuaz y simpático, advertí en el acto que sus ojos miraban a otro mundo diferente, quizá bastante mejor que el nuestro.

Melodia de jazz

Tomamos una y otra copa, cada vez que tenía un ‘bajón’ y se percataba con amargura que vivíamos en una selva a la que llamamos civilización. En aquel antro llamado pomposamente ‘Club de Jazz’ abundaban los tipos reptando por entre el lodo nauseabundo de viejas esperanzas no encontradas, bohemios de las artes, despechados por galerías o editoriales, de quienes como mucho solían recibir un toquecito en la espalda, con sus apergaminadas garras cubiertas de anillos al tiempo que con voz engolada les decían, ‘sigue trabajando, veremos en otra ocasión’.

Se respiraba humo mezcla de tabaco y hierbas extrañas, corría el alcohol y algunos buscaban un rato de charla y sexo con las horripilantes damas demasiado estiradas por la cirugía estética. Abundaban los tipejos capaces de vender a su madre por dinero. En medio de todo esto se mueve Samuel, luchando por salir por no contaminarse más. Nunca admitía un bastardo euro, ni quería un favor de nadie. Lo más que solía aceptar, era un paquete de cigarrillos, cuando andaba en la última miseria.

Saxo jazz

He aprendido a conocerlo bien. Ya sé cuando está a punto de cruzar el umbral. Entonces veo lucidez en sus ojos escondidos detrás de su negra piel, ensancha el blanco del globo ocular y sus pupilas se dilatan, para ver el miserable reflejo del mundo. Es cuando te mira con el rostro vencido y te dice ‘esto es una mierda, estoy harto’. Se queda observándote fijo con cara de y ¡tú!, que piensas. ¿Qué le voy a decir yo desde mi aspecto de pequeño burgués? Lo invito a tomar una copa, compro cigarrillos y charlamos hasta la madrugada, en cualquier fin de semana.