Monos rebeldes

1 marzo 2008 por Francisco Ponce en Relatos, Todos los artículos, ¡Cosa fina! Magazine

Mi equipo de monos redactores utiliza máquinas de escribir. Soy un romántico. Bueno, eso y que el martillar de las viejas Olivetti rescatadas del desguace, disimula el ruido de los tubos de refrigeración y bajantes de agua, en este húmedo sótano donde trabajamos.

Mono escritor

Los compromisos publicitarios, mis asistencias a coloquios, cenas de intelectuales y relaciones publicas, – ya se sabe en este mundo de la literatura si no te relacionas, no te comes una ‘rosca’ – no me dejan tiempo para revisar los textos de mis columnas y novelas, así que he nombrado un redactor jefe y le he prestado mi viejo ‘ordenata’ para que desempeñe las mencionadas tareas.

El problema esta en que el nombrado redactor jefe es un irresponsable, que se ha dedicado a perder el tiempo con Internet. Se pasa el día bajando series y entrando en paginas ‘calientes’, hasta el punto, de que casi me incendia el equipo informático.

Reconozco que mi represalia ha sido dura al darles de comer solo cáscaras de plátano y nueces rancias. Pero tampoco es para que me denuncien a la sociedad de autores ni hablen mal de mis obras.

Mono revelde

A saber qué será lo próximo que exigirán. ¿Comer golosinas una vez al mes? ¿Agua potable? ¿Baño diario? ¿Salir los fines de semana? y puede, que hasta un ‘cubata’. Estos monos quieren vivir como señores. Y yo, que arriesgo mi nombre y mi prestigio, – que aun no poseo, pero que estoy en ello -, lucho diariamente por encontrar una editorial que confié en mí y convierta una de mis obras en Best-Seller, les tengo que dar hasta la última gota de mi sangre. ¡Qué asco!.