Consejo para tener en cuenta – El rincón de Mamen
19 junio 2011 por Francisco Ponce en El rincón de Mamen, Todos los artículosMe encontraba en una importante y marinera localidad del sur de España, donde había viajado para realizar una operación comercial considerable.
La venta se realizó, pero el plazo y garantías de pago precisaban un estudio, estudio que muy probablemente no prosperaría, dado lo meticuloso que era mi jefe.
Así pues caminaba por aquella hermosa avenida de altas palmeras, entre satisfecha y ‘alicaída’, cuando me tropecé frente a frente, con una de las marisquerías que por aquel paseo que mira al mar existen, era hora de cenar, estaba sola y pensé que una opípara cena me animaría, antes de irme al hotel.
En la carta del restaurante figuraban muchos platos exquisitos, con sus respectivos precios que mantenían un tono relativamente asequible. La única excepción era la langosta. En lugar del precio, la carta decía: “Pregunte al camarero”. A continuación, algún sagaz parroquiano, de obvia y dilatada experiencia, había escrito con bolígrafo: “Mejor, no pregunte”
Seguí su consejo y me acomode al menú turístico, que los tiempos no dan para más.



































Iliana Salgado dice:
19 junio 2011Te platico Mamen… A menudo me dan ganas de almorzarme una langosta y tengo que conformarme con lo que hay en casa, sin mar, sin avenida ni palmeras ni nada jaja.
Saludos