Archivo de la categoría "Cuentos infantiles"

El festín de queso – Cuento infantil

Viernes, 11 de Diciembre de 2009

Sonaba con insistencia, la campanilla avisadora, en la madriguera del ratoncito Pérez-oso indicando que debía salir raudo a entregar un regalo a un niño, que habiéndosele caído un diente lo colocó bajo la almohada en espera de que se cumpliera  esta tradición.

Raton Pérez-oso, dibujo acuarela de Paco Ponce

Raton Pérez-oso, dibujo acuarela de Paco Ponce

El ratoncito Pérez-oso, no hacía caso y glotón se relamía los bigotes, impaciente, ante un trozo de buen queso. Un gran festín para el solo se disponía a darse. Tanto insistía la campanilla que malhumorado y receloso fue a realizar su cometido y al niño le entregó su regalo, regresó a toda prisa y con mucha preocupación.

Por el camino no cesaba de atormentarse pensando que otros ratones su queso se habrían comido, a toda velocidad pasó junto a un anciano que dudaba y no se atrevía a cruzar la calle y Pérez-oso no le hizo caso, mas adelante una señora, cargada de paquetes, casi no podía caminar, la miró, pero con su prisa tampoco le ayudó, pasó junto a una niña que lloraba porque se le había caído su muñeca a un gran charco, la ignoró y Pérez-oso raudo se marchó.

Cuando sudoroso alcanzó su casa, con los ojos desorbitados, temió lo peor al ver muchas de sus amigas las ratitas y amigos los ratoncitos agolpados en la puerta. Respiró al ver que su trozo de delicioso queso estaba intacto, tal y como él lo dejó.

A empujones los apartó, egoísta y decidido se dispuso a comer, los otros ratones le miraron en silencio.

El ratoncito Pérez-oso les preguntó:

-¿Porqué no os comisteis mi queso? Y todos a una voz le contestaron.

- El queso es tuyo y no nuestro, y se tiene que respetar lo que es de los demás.

Ratones en el festín, dibujo acuarela de Paco Ponce

Ratones en el festín, dibujo acuarela de Paco Ponce

El ratoncito, comprendió la lección y cortés les invitó a participar en la comilona que el resto de ratones le agradeció.

El ratoncito Pérez-oso viéndolos tan contentos se sintió muy satisfecho y aprendió tres cosas:

La felicidad que produce el compartir, que hay que ser diligente con las tareas que se tienen que hacer y que ni un buen queso se debe interponer.

El niño perezoso – Cuento infantil

Jueves, 13 de Noviembre de 2008

Dentro de un paisaje muy hermoso con vegetación abundante lleno de colorido y animalitos silvestres.

Árboles

Vivian en una casita dos labradores que tenían un hijo, muy, pero que muy, perezoso.

Casita de labradores

Todos los días, muy temprano, los padres tenían que salir al campo para trabajar y el hijo se quedaba dormido.

Padres marchando a trabajar

Estaban desesperados pues el niño seguía durmiendo hasta tarde a pesar de las recomendaciones de sus padres, y faltaba muchos días  a clase.

Nacimiento de tic-tac

Un 19 de septiembre fiesta de San Jenaro una gallina de su corral puso un huevo que incubo y del que a los 21 días, nació un pollitos que llamaron Tic-Tac.

Tic-tac comiendo

Conforme pasaba el tiempo crecía, tenía buen apetito y comía todo lo que le daban, poco a poco se le fue viendo que en el lomo, debajo de las plumas, le sobresalía un reloj, cuando ya se hizo gallo, estaba preparado para ser un ‘gallo despertador’.

Tic-tac se hace gallo

Los labradores muy contentos lo programaban y a la hora apropiada con su melodioso e insistente canto, el gallo Tic-Tac despertaba al niño, de esta forma se levantaba a tiempo de lavarse la cara, cepillarse los dientes y salir corriendo al colegio donde aprendía muchas cosas.

Despertando al perezoso

El  saber y la cultura es algo que siempre conservaras y nunca podrán arrebatarte.

Caballo, caballito de madera

Domingo, 9 de Noviembre de 2008

Vencedor de mil batallas en sueños de niños que a tu lomo balanceaste. En tu cuerpo permanecen las heridas recibidas en lucha constante. Aguantas golpes, tirones de orejas, lloros y peleas, por que todos quieren subir a tu silla, y tu impasible los recibes, los meces adelante y atrás, con ellos recorres mundos de ilusión por colinas, praderas y desiertos.

caballito de madera

Todavía son muy pequeños para que conozcan la historia y leyenda de tus antecesores: ‘Babieca’ el caballo del Cid Campeador, ‘Bucéfalo’ a cuyos lomos gano tantas batallas Alejandro Magno o el flaco ‘Rocinante’ que Don Quijote hizo galopar por tierras Manchegas.

Tú te sabes veloz, importante como todos ellos. Todavía estas en condición de hacer soñar a otros pequeños que quieren montarte, columpiarse, escuchar en fervor de fantasías tu enérgico galope.

Eres duro, resistente y valiente, te llamaremos pues: Caballo, “Caballito de Madera”.

Bebé adoptivo

Miércoles, 12 de Marzo de 2008

Dedicado a la escritora Mª Ángeles Chavarría,
autora del magnifico libro ‘Padres Adoptivos’

Mama Angel

El Supremo Hacedor llamó a un hermoso bebé y le dijo:

  • Te voy a mandar a la tierra y para ti escogí dos ángeles, uno te trasportará entre los humanos y con el otro vivirás para siempre.
  • Dices que me vas a enviar a la Tierra; pero ¿Cómo viviré tan pequeño e indefenso como soy? Aquí en el Cielo, no hago más que cantar y sonreír, eso me basta para ser feliz.
  • El segundo ángel que te busqué cantará, sonreirá todos los días y tú sentirás su amor y serás feliz.
  • ¿Cómo entenderé cuando la gente me hable, si no conozco el extraño idioma que hablan los hombres?
  • Tu ángel te dirá las palabras más dulces y más tiernas que puedas escuchar, y con mucha paciencia y cariño te enseñará a hablar.
  • ¿Qué haré cuando quiera conversar contigo?
  • Tu ángel te juntará las manitas y te enseñará a rezar.
  • He oído que en la Tierra hay hombres malos, ¿Quién me defenderá?
  • Tu ángel te protegerá aún a costa de su propia vida.
  • Pero estaré siempre triste porque no te veré más Señor.
  • Tu ángel te hablará de mí y te enseñará el camino para que regreses a mi presencia, aunque yo siempre estaré a tu lado.

Se hizo en mi rededor una gran bola de fulgente luz, un silencio omnímodo reinaba en el Cielo, de repente escuché voces terrestres, antes de partir le supliqué una última respuesta.

  • Díos mío, si ya me voy dime al menos como se llama el ángel con quien compartiré mi vida.
  • Su nombre no importa, tú sólo le dirás: Mamá.

Adaptación de
una leyenda.

EL Elefante Rosa – Cuento infantil.

Jueves, 20 de Septiembre de 2007

En una isla de parajes muy hermosos, exuberante vegetación y grandes árboles. Ocurrió una mañana que nació en una familia de elefantes, una cría de color ‘rosa’.

Bosque

A pesar de que en principio a todos extrañó, no por eso dejaron de considerarlo en la manada como uno más. El elefante rosa era muy feliz y los mayores le protegían como su bebe-mascota.

Elefantito rosa

Un día sobrevoló una avioneta el lugar y lo vio. Pasado un corto tiempo el piloto, hombre de mala conducta, encargó a unos cazadores que lo capturaran. Se lo llevarían, y por un alto precio lo venderían a un circo, para desde una jaula exhibirlo. Con un hidroavión de gran bodega, para tener espacio, fueron a cazarlo.

Carpa de circo

Una bandada de pájaros se apercibió del peligro y fue comunicándolo por el bosque.

Pajaros en vuelo

Llego a oídos de la manada de elefantes, que decidieron protegerlo rodeándolo y plantando cara a los intrusos. Ahuyentaron a los cazadores que se marcharon sin poder cometer su fechoría y privar de libertad al elefante rosa.

Defensa de la libertad

“Recordad que el secreto de la felicidad está en la libertad y el secreto de la libertad en el coraje de defenderla.”

Ilustración-Acuarelas: Realizadas por el autor.

La soberbia de Maria

Jueves, 19 de Abril de 2007

Oculto entre el ramaje asoma un amarillo capullo de finas paredes. Dentro se retuerce y forcejea Maria, por fin muestra sus pequeñas antenas, saca la cabeza, el cuerpo y despliega con desmedida vanidad, sus coloristas alas.

Mariposa presumida

Vuela y con perfidia presume de su hermosura. Se burla con enfado de las flores, que en la cálida estación, exhiben su brillante tonalidad compitiendo con ella.

Engreída; desprecia a roedores, lagartijas y lombrices que por la tierra se arrastran, mariposa coqueta describe en el aire mil alocadas piruetas, buscando que la admiren.

Unas veces sigue el impulso del viento, otras imprudente lo traspasa y se introduce en lo desconocido, de repente tropieza con una red de finos y trasparentes hilos donde queda trabada.

Hoy con sus alas extendidas, sujetas con alfileres, permanece sin vida en la vitrina de un coleccionista.

Francisco de Quevedo dice: ‘La soberbia nunca baja de donde sube, pero siempre cae de donde subió’.