Mosca y Marca caminan de Blanco

14 septiembre 2012 por Francisco Ponce en La columna, Todos los artículos

Ciertamente no sé muy bien que tienen en común salvo el sobrenombre ‘blanca’ y que ambas empiezan por “M”. En cualquier caso y en cuanto a lo dañino, opine usted mismo:

La Columna de Ponce

La primera “MOSCA BLANCA” es azote de los campos y se localiza en el envés de las hojas, provocando daños al alimentarse, siendo en la fase larvaria cuando más estragos producen. Si la desdicha se agrava y hablamos de una elevada población de mosca se suele producir secamientos en las hojas, este síntoma empieza siempre por el borde de las mismas. También se puede apreciar síntomas de clorosis.

Maldita la gracia que le hace al agricultor ver nevado sus cultivos con este indeseado visitante. Pero hay más, los daños colaterales que en ocasiones hacen una mezcla explosiva. Debido a la secreción de melaza de la mosca, se pueden producir otros síntomas relacionados como la aparición de negrilla o de algunos tipos de bacterias, especialmente virosis, de las cuales es este insecto vector.

La “MARCA BLANCA” es otra historia no por ello menos dañina. Hace unos años las grandes superficies comenzaron a demandar la fabricación de productos con sus marcas propias y las industrias pensaron que se les abría el cielo y que podían así diluir gastos generales al tiempo que con  sus acreditadas marcas siempre estarían presentes junto a las otras en los lineales y si cabe con más crédito. Cayeron en la más infame trampa firmando contratos y acuerdos de fuerte obligación, intuyo que hoy día están arrepentidos pues la ‘marca blanca’, en la mayoría de los casos, ha canibalizado la suya propia.

Algunas empresas intentan reflotar el asunto o simplemente contrarrestarlo y publicitan algo así como “Nosotros no fabricamos para otras marcas” la realidad es que la crisis actual ha contribuido a que el fenómeno de las ‘marcas blancas’ crezca por cuanto suelen salir al mercado con mejor precio – por el momento– pues cuando estén acreditadas  veremos.

Hoy día estos fabricantes se han convertido en meros ‘maquiladores’ de productos para las grandes cadenas (especialmente en el ramo de alimentación y textil), mientras asisten al desmoronamiento de su propia marca que en muchos casos acarreo mucho esfuerzo levantar.

En estos tiempos de dificultades, solo cabe para ellos el consuelo: ¡Que el trabajo no falte! Triste y lamentable consuelo.