Archivo de la categoría "Santa Eulalia del Campo"

Ermita Virgen del Molino

Miércoles, 16 de Enero de 2008

Santa Eulalia del Campo en la provincia de Teruel (España), posee este magnifico tesoro como lugar de peregrinación y fervor, para con su Virgen del Molino.

Ya en su entorno se respira paz y sosiego, uno puede admirar frondosas arboledas exultantes flores y cuidado hábitat que anima a franquear la añosa puerta e introducirse, cautivo, entre el recogimiento y la admiración por cuanto observa.

Entrada a la ermita Virgen del Molino

Una vez dentro, la imagen de la Virgen del Molino, cala en el sentimiento como la lluvia, es como si fueras tocado por un halo de devoción hacia esta virgen, que a pesar de que puedes no conocer, de inmediato te llena de intenso fervor, se percibe de forma poderosa, quizá sin saber bien porque.

Al fondo, refulgente, se muestra el altar mayor de un marcado estilo barroco con motivos rococó, estilo Luís XV. Esta formado por dos cuerpos con tres calles, cada uno, en los que abundan tallas de ángeles y santos.

Altar mayor de la ermita Virgen del Molino

En la parte central, con dulce mirada la Virgen del Molino te recibe bajo un áureo baldaquín. En lo más alto se contempla un ángel alado de madera de 1,13 metros de altura estilo barroco del año 1722, una cinta le cruza del hombro izquierdo hasta la cintura, para sujetar la prenda azul y roja con que se cubre.

La fotografía siguiente fue tomada en el verano del 2007. Muestra como es actualmente, tras su restauración, el altar de la Anunciación, el más antiguo de la ermita y que procede de los orígenes del santuario.

Altar de la Anunciacion restaurado de la ermita Virgen del Molino

El camarín se encuentra detrás del altar mayor al que se accede mediante dos escaleras, una a cada lado de la sacristía. El habitáculo te eleva a una sensación de magnificencia de la llaneza, espacioso y libre de mobiliario, puedes pisando un artístico suelo realizado en Manises (Valencia) ex profeso para la última restauración, y donado por Feliciano Hernández y Maria Úbeda, contemplar situándote en el centro y girando la cabeza en semicírculo, un magnifico zócalo de azulejo, que algunos analistas indican fueron hechos hacia 1790, desde entonces se han realizado sucesivas restauraciones teniendo en cuenta la reproducción fiel de las escenas y estilo originario, que muestra un episodio sobre la vida de Judith, en seis escenas.

En un atril situado en el recinto, se deja constancia escrita de la siguiente historia: Nabucodonosor, rey de Siria, quiso castigar a los pueblos que no le habían rendido vasallaje, poniendo a Holofernes al frente de su ejército, quien llegó hasta la ciudad israelita de Betulia. La metrópoli estaba a punto de rendirse, cuando en un acto heroico Judith entró en acción.

Escena primera.- Reprendió a los jefes y les dijo,”Realizare una hazaña, que se trasmitirá de generación en generación a los hijos de nuestra raza”

Escena segunda.- Nos muestra a Judith frente a Holofernes. Iba atractiva y con lujoso vestuario. Salió hacia el campamento y dirigiéndose a los centinelas, pidió que la condujeran hasta el general Holofernes, quien la recibió complacido.

Judith es recibida por Holofernes con todos los honores

Escena tercera.- Holofernes quedó asombrado de la belleza de Judith y ordenó preparar un banquete. De inmediato sintió deseos de poseerla ( se le puede ver cogiendo la mano de Judith ), quien le dice “Con mucho gusto, como y bebo señor, pues jamás me pareció la vida tan bella como hoy”.

Holofernes coge la manos de Judith en el banquete

Escena cuarta.- Nos presenta a Holofernes en el lecho ebrio, momento en que ella aprovecha para cortarle la cabeza.

Judith corta de la cabez a Holofernes en estado de embriaguez

Escena quinta.- La heroína huye con su doncella llevando consigo la cabeza de Holofernes.

Escena sexta: El mosaico muestra a Judith con la espada en la mano derecha y la cabeza del ajusticiado cogida por los cabellos en mano izquierda. La ciudad de Betulia al fondo.

Boveda de la ermita Virgen del Molino

Saliendo del recinto, levantas la vista y una azulada bóveda te sorprende, como un cielo imaginario que te despide, invitándote, a que desde el exterior mires al firmamento de atmósfera nítida y puedas comparar con la cromática gama de azules, que Santa Eulalia del Campo se regala.

* * * * *

Es de agradecer las facilidades e información recibidas, tanto por parte del Párroco Pedro Soler, como de Agripina Blasco miembro de la cofradía.

Recorriendo Santa Eulalia del Campo

Martes, 4 de Diciembre de 2007

Un cartel y el dorado otoño prendido de los chopos nos reciben, llegamos a Santa Eulalia.

Entrada a Santa Eulalia bajo el marco de los chopos

El Ayuntamiento enclavado en la plaza del mismo nombre, muestra una construcción amplia que data de 1913, si bien en varias ocasiones fue levemente remozado para mantener su representativa imagen.

Ayuntamiento de Santa Eulalia del Campo

El reloj signo propio en muchos ayuntamientos, tiene un mecanismo que marcha perfecto, como la atención de este organismo hacia los habitantes de la localidad, mediante la eficacia del Alcalde, Concejales y funcionarios.

Recorriendo el lugar podemos encontrarnos con fachadas que muestran pequeñas pinceladas de su pasado histórico exhibiendo antiguos blasones en piedra, como los de la casa palacio de los Fuentes de Gilbert.

Fachada del Palacio de los Fuentes de Gilbert en Santa Eulalia

Continuamos por calles típicas y ceñidas, la de San Antonio entre otras, nos trasmuta hacia etapas anteriores.

Vista de la calle San Antonio en Santa Eulalia

La biblioteca pública, que exhibe el nombre de Isidoro de Antillón y Marzo situada en la Plaza del General Varela, donde en su parte central acoge un pequeño jardincillo y el monumento a este prócer del pueblo.

Monumento a Isidoro de Antillon y Marzo en su pueblo natal

Isidoro de Antillón, nació en Santa Eulalia en 1778, fue unos de los más fervientes defensores de la abolición de la esclavitud de los negros, además es autor de una extensa obra geográfica, astronómica, matemática, jurídica, política, social y también literaria. Eso sin contar los pequeños opúsculos que se editaban de tanto en tanto y cuya búsqueda viene obsesionando a historiadores, entre los que se encuentra José María de Jaime Lorén.

Vista del campanario de la iglesia de Santa Eulalia

Como distintivo más contemporáneo diremos que una bonita plaza de toros sirve a los espectáculos que, con carácter especial, se celebran en las ‘Fiestas Patronales’ durante el mes de agosto. Toreros, hoy día afamados, pasaron por este coso taurino en la ‘semana grande’ de Santa Eulalia del Campo, cuando comenzaban de novilleros.

Plaza de toros en Santa Eulalia del Campo

El Toreo a caballo o de rejoneo, goza de gran aprecio en esta villa donde siempre han sentido entusiasmo por la equitación.

Santa Eulalia del Campo

Sábado, 10 de Noviembre de 2007

Santa Eulalia (Teruel) muestra con orgullo su Iglesia. En ella se da culto a la Virgen Inmaculada y se le vincula en el aspecto arquitectónico, de estilo gótico-renacentista, al arquitecto Pierres Vedel que intervino en la misma sobre el año 1560.

Torreon de la Iglesia de la Inmaculada de Santa Eulalia del Campo

Esta joya de la arquitectura consta de una nave única de cuatro tramos con testero cuasi-hexagonal, cubierta con bóveda de crucería (ojivas ó nervios) estrellada. La entrada principal nos muestra un gran arco de medio punto. Se trata de una portada clasicista y algunos historiadores opinan que pertenece al mismo maestro que diseñó y realizó la cruz Terminal.

Cruz terminal de la Iglesia de la Inmaculada de Santa Eulalia del Campo

En el ángulo sur-occidental, se alza solemne la torre, que consta de tres cuerpos dos de planta cuadrada realizados en mampostería y el más alto es de planta octogonal sobre ladrillo. Su chapitel es de luciente teja azulada.

Existen documentos donde se relata, que en tiempos la torre o campanario daba albergue a las campanas mayores de nombres: Santa Maria (de un peso de quince quintales), San Abdón y San Senén.

Portal de la Iglesia de la Inmaculada en Santa Eulalia del campo

Esta magnifica Iglesia, que te recibe entrando a la localidad, fue distinguida con la nominación de monumento Histórico-Artístico en 1982.

Panoramica Iglesia de la Inmaculada en Santa Eulalia del campo con cielo plomizo

Recientemente en el año 2004 es declarada “Bien de Interés Cultural” lo que la hace emblemática para Santa Eulalia y sus alrededores. Los actos religiosos y el fervor de sus habitantes la nutren de devotas jornadas. A pesar de que es practica habitual en muchos pueblos, llama a curiosidad, que cada semana un equipo de feligreses –en su mayoría señoras- se distribuye la limpieza y conservación del interior de la Basílica. Cada barrio de la localidad tiene asignado un periodo de tiempo para este cometido.

Al calor del fuego

El clima invita a recluirse en casa. Enciendo mi chimenea y al subir al piso superior me detengo en la ventana que muestra un regalo para mi vista, ¡los tejados!

Vista de tejados desde la ventana

En ocasiones he llegado a pensar que en otra vida, otro universo, fui ‘gato’ quizá por eso me place, pintarlos, fotografiar y admirarlos. La rojiza y gastada tonalidad en sus viejas tejas morunas son como un recuerdo remoto, que me transporta.

Descanso en la mecedora al calor de la chimenea

Luego ya anochecido me siento en mecedora de ambarina rejilla, junto al ‘fogón’ que deslumbra la oscuridad, da calor y se presta a soñar en sosiego, cosas del alma.

Santa Eulalia del Campo - Teruel

Lunes, 1 de Octubre de 2007

“BARRIO DULCE”

Esta localidad dispone de servicio del ferrocarril, línea (Valencia-Zaragoza) que tiene una importante y tradicional parada en ella desde hace muchos años, nada mas tendríamos que fijarnos en la estructura de la estación de primeros del siglo pasado con añoso aspecto.

Estacion de Santa Eulalia del Campo

El emblemático y característico reloj formando triangulo muestra las horas por dos de sus caras y funciona exacto. Testigo indudable de encuentros con fuertes abrazos y despedidas de pañuelos agitados por manos temblorosas. En ambos casos, sospecho, que acompañado de unas tenues lagrimas. ¡Eran otros tiempos!

Actualmente está en fase de ejecución avanzada, el proyecto de un tren de ‘velocidad alta’ apreciable por el amplio andén del fondo, el paso subterráneo para pasajeros y el mayor número de vías. Ah si…el cartel de plástico atornillado próximo al reloj con rotulación actual que indica el nombre de la localidad ¡Faltaría más!

Barrio azucarera en su parte alta

Al otro lado de las vías y del pueblo se encuentra el Barrio de la Azucarera. ‘Barrio dulce’ como su nombre indica y sus habitantes acreditan por su sencillez y sociabilidad. Estas casas fueron construidas con el fin de albergar a las familias en su mayoría llegadas de otros lugares de España, para incorporarse a los trabajos de la fabrica de azúcar (hoy sin actividad como tal) de la que distan escasamente 200 metros.

Barrio azucarera en su parte baja

Las viviendas por lo general de una sola planta, fueron habitadas sucesivamente por diferentes empleados en el tiempo, hasta que en un momento dado fueros adquiridas por los últimos moradores, cuando se aproximaba el cierre de las instalaciones fabriles, sobre el año 1980. Todavía algunos de sus dueños recuerdan con cariño y nostalgia sus tiempos de actividad y pujanza. Con certeza digo que son personas de entrañable encanto.

A pesar de que se encuentran algo alejadas del centro del pueblo, tienen a su favor el encanto de estar más próximas a la naturaleza, campos donde pastan los rebaños de corderos que en estas zonas de Teruel tienen fama de exquisita carne.

Corderos pastando

También las tareas agrícolas, hoy mecanizadas, confieren a estos alrededores un aspecto cromático de bella impronta.

Tractor con su carga de paja

La actividad agraria está presente en primavera, verano y otoño, puesto que los inviernos suelen ser fríos y con vientos racheados propios de la amplitud de estos páramos.

Santa Eulalia del Campo (Teruel)

Miércoles, 29 de Agosto de 2007

Tres torres doradas sobre campo blanco figuran en su escudo. Algunas fuentes la vinculan al escudo de la familia noble, Heredia o Fernández de Heredia, que consta en los documentos de la época después de la conquista de Teruel desde el siglo XIII al siglo XVI.

Panoramica de Santa Eulalia del Campo

En cualquier caso dejaremos que los estudiosos desvelen pacientemente su rica historia que como sucede en muchas localidades próximas, atrapa curiosa y placentera, al adentrarse en su pasado.

Mi intención no es otra que deslizarme de puntillas, unos cuantos años atrás. 1920 y hasta 1980 fueron otras tres torres imaginarias las que dieron vigor a esta agraciada localidad: El río Jiloca. El cultivo de la remolacha. La fábrica de molienda para su transformación en azúcar. Sesenta largos años de pujanza que atrajo mucha mano de obra de otras zonas de España, compartiendo riqueza en el amplio valle que regaba con sus cantarinas aguas el Alto Jiloca.

En 2007 Santa Eulalia del Campo sigue siendo una bella localidad con gente amable y acogedora, en su mayoría entradas en años, eso si, que recuerdan con nostalgia sus épocas de juventud.

En sus campos se cultivan cereales que con su manto verde, verde intenso, visten la comarca hasta que en mayo-junio lo cambian a refulgente dorado, víspera de la recolección de la mies. Esta podría ser una de las torres gualdas, las otras dos siguen ahí, en debilitado y contradictorio testimonio a la vez que emblemático. El Jiloca cuyo exiguo caudal es demostración de la sequía generalizada que acucia algunas zonas de nuestro país.

Chimenea de la azucarera

La elevada chimenea de la antigua azucarera con sus 60 metros de altura, emerge orgullosa de su pasado, haciendo de faro sobre el ventoso valle.

La Virgen del Molino, en su Ermita que fue terminada en 1772 sobre una anterior construcción del siglo XIII. Uno se atreve a formarse la idea de que en el escudo su fondo, campo de albura, es desde este Santuario, testigo límpido de todos los acontecimientos.

Puerta de entrada a la Ermita Virgen del Molino

En la más rabiosa actualidad que marca el espacio tiempo de veinte días pude contemplar la singular Ermita de muros de mampostería, por fuera, vestida de gala floral y exuberante vegetación que hacen de este lugar un vergel. Terreno adecuado para el solaz, la tranquilidad y para guisar una buena ‘paella’ o ‘caldereta’ de cordero de la tierra, ¡porque no!

Pedro Fuertes Hernandez y Francisco Ponce Carrasco

Me acompaño la suerte al encontrar allí a Pedro Fuertes Hernández, actual Concejal Delegado de Limpieza Parques y Jardines. ¡Enhorabuena amigo! por el magnifico entorno de esta Ermita.

También ostenta el cargo de Secretario de la Hermandad Virgen del Molino, lo que me sirvió para obtener alguna información al respecto de la misma.

Vista lateral de la Ermita Virgen del Molino

Dentro de la Ermita se encuentra el Altar Mayor, de estilo barroco, con imágenes en madera de 1722 y en el centro la Virgen del Molino, de estilo neoclásico y siglo XIX. Muy importante es el Camarín, con azulejos de 1790 que representan una escena de Judith.

Retablo de la Virgen del Molino

La Virgen del Molino me inspiro desde el primer momento un fervor de difícil explicación, lo que me animó a realizar esta sencilla composición-retablo que conservo en mi domicilio