Archivo de la categoría "El rincón de Mamen"

Mis caprichos - El rincon de Mamen

Jueves, 10 de Julio de 2008

Reconozco que soy muy caprichosa y sabiendo la influencia que sobre él ejercía le pedía de todo. Cada antojo me era concedido, me gustaba esta situación, lo tenía como quien dice, postrado a mis pies.

Sol en las manos

En una ocasión le pedí el sol y él me lo trajo, en otra oportunidad una estrella y me la entregó.

Un día me quede sin café era de noche pero él sabría donde encontrarlo, así que le mandé a que lo comprara.

Unos meses después, recibí una carta dulce y amable, como siempre, diciéndome que estaba en Colombia buscando el mejor café y que tardaría un poco…Que no lo esperase levantada.

Ya han pasado veinte años…debe seguir buscando pues nada he sabido de él.

En medio de todo – El rincón de Mamen

Miércoles, 25 de Junio de 2008

Estoy en medio de todo y nada tengo… tan solo una revolución, una ‘guerrilla’ que estalló hace tiempo en mi cabeza.

Mi mente vuela

Mirando, sin mirar, viendo sin ver, aquel punto en el infinito de la nada, mi mente vuela por los cielos del azul cielo y se llena de aves mecidas por la brisa del viento sin corriente.

Aves volando

Retrocedo a la adolescencia, cuando corría por extensos campos de trigo, mirando tras de mi, para ver la huella de mi paso, mientras las doradas espigas crecidas y altaneras acariciaban mis redondeados muslos.

No tengo ningún brujo que me acompañe ni me proteja y sin embargo me siento embrujada. Tampoco se muy bien lo que quiero, pero se que algo quiero.

Aprendo de mis experiencias, así se instruyen los tontos, los necios que necesitan que sus carnes se abran para descubrir el dolor de la vida. ¡Vida!, también goce y alegrías, pues olvido ya siento de mis experiencias vividas.

Estoy en medio de todo y nada tengo…

Salir de tiendas – El rincón de Mamen

Miércoles, 28 de Mayo de 2008

De joven tenia que ir con frecuencia y por mandato de mi madre a hacer ciertas compras. Esto conllevaba enfrentarme a Ramón, el tendero de la esquina, y decirle que me cambiara las alubias, que esas no eran del ‘barco’, como solía vendérmelas. Como odiaba ir a cambiar cosas a la tienda, me daba mucha vergüenza y todavía no sé bien por qué.

Salir de compras

¿Y ahora? Ahora compro todo por Internet y luego me lo traen a casa: Verduras y frutas, lácteos, los fideos, el papel higiénico, libros, películas, música, la pasta de dientes, incluso las compresas.

Lo que no cambio por nada del mundo es ‘ir de tiendas’. Ahí no cedo. ¿Cómo voy a comprarme unos zapatos por Internet, o un vestido? ¿Sin probarme? ¿Sin poder preguntar cuánto cuesta este y el otro y el otro? ¿Sin mirarme diez veces de todos los perfiles posibles? Sin volver a preguntar ¿cuánto me dijiste que vale? Y luego regresar cargada de bolsas sin sentirme culpable por haber comprado cosas solo para mí. No, definitivamente no lo cambio, porque si me aferro a la ‘pizza’ a domicilio y a otras comodidades, acabaré sin salir de casa. ¡Con lo que me gusta la aventura!

El rincón de Mamen - Sin supersticiones

Miércoles, 7 de Mayo de 2008

Vestiré cada día de amarillo, abriré todos los paraguas dentro de mi casa y pasaré bajo cada escalera que me encuentre, si la mala suerte tiene siempre los resultados que hoy me mostró.

Dejé que el miedo se fuera con el suspiro. Abrí la boca y tomando aire observé que el océano era para mi, entonces grité con todas mis fuerzas y con ese chillido vomite las inseguridades que me estaban sujetando.

Mujer sirena

El precipicio, al que estaba predestinada, tenía un puente para atravesarlo. Sólo precisaba dar el supremo primer paso y dejar atrás mis piernas, mis pies y mi corazón, junto a todo lo que debía quedar en esta orilla: Ilusiones rotas, amargos momentos y sobre todo promesas incumplidas, acabando en el más oscuro abandono repleto de amenazas físicas, que crecían hasta el límite.

Para que aguardar más. Una nueva oportunidad de ser feliz me esperaba al otro lado…

…hoy soy dichosa y cuento los años de mi vida de trece en trece meses, sin ningún asomo de superstición, en estas inmensas y transparentes aguas, repletas de soles, caracolas y cánticos de sirena.

Todo menos el presente

Lunes, 18 de Febrero de 2008

Caigo en la cuenta de que hoy me asaltan dudas, se aferra a mí una extraña mezcla de melancolía e inconformismo. Quizá mis hormonas huelen la primavera.

Barco pirata

Amanecí más o menos contenta, me prepare el desayuno a base de copos con fibra en un tazón de leche desnatada, después abrí un yogurt para potenciar mis defensas, por ultimo me puse un sucedáneo de mantequilla ‘Light’ para cuidar la línea, y me bebí un vaso de agua recomendada para una mejor hidratación de la piel.

Castillo mediaval

Salí a la calle, cogí mi pequeño utilitario, lo encontré lleno de excrementos de paloma, que en buen numero solían cobijarse por las noches, en la cornisa del edificio contiguo a mi casa, quizá por esta circunstancia, casi siempre había sitio para estacionar.

Caballero mediaval

De camino a la oficina del banco donde trabajo, sufrí seis colapsos de tráfico, uno más que ayer, lo que me permitió reflexionar sobre una idea que me martiriza últimamente. Pienso que nací en una época equivocada, por algún capricho del destino vine a caer en el hoy. Me hubiera gustado vivir en el pasado, en la época de los exploradores, conocer aventuras de barcos y piratas o entre castillos, princesas y caballeros, cuando el honor era una virtud, y la sed apagada con agua de frescos y transparentes riachuelos, cuando el hambre era saciada en los bosques, con arco en mano, o recolectando frutas.

OVNIS

Pero también me gusta el futuro, explorar el espacio, visitar otros planetas, conocer alienígenas. Vivir ahora la tecnología del siglo XXII. Si tuviera la oportunidad de pedir un deseo, solicitaría una máquina del tiempo. Reencontrarse con los hechos relevantes de la historia sería fabuloso, y experimentar en carne propia, por adelantado, todo lo que esta por acontecer…me hechiza.

Marciano

Se preguntarán “¿Que demonios se fumó esta mujer, de buena mañana?” Nada señores…sólo es una sobredosis de fantasía y ciencia ficción, que me permite soportar mejor los atascos y la rutina de mi trabajo. Pero… ¿verdad que sería fabuloso?

El Rincón de Mamen.

Miedos – El rincón de Mamen.

Miércoles, 6 de Febrero de 2008

La mayoría de las personas, tiene temor de alguna cosa. Y yo no soy la excepción.

Todavía recuerdo que cuando era pequeña le tenía terror a la oscuridad. Incluso poseía un amuleto que me acompañaba en las tenebrosas noches. Me costó dejar de dormir tapada hasta la cabeza, espantada por los ruidos nocturnos. Entonces imaginaba que volaba entre las tinieblas.

Imaginaba que volaba entre las tinieblas

Siempre me ha gustado explorar, cuando iba de vacaciones a la casa de mis abuelos, cruzaba el río por aquel antiguo puente de piedra, cuyo pretil derecho se desmoronaba con el paso del tiempo, y me adentraba por la arboleda, hasta que el sol comenzaba a ocultarse.

Caminaba por un bosque muy extenso, había un lugar donde los álamos apenas dejaban ver el cielo. Era parecido a un túnel de ramas y hojas…siempre llegaba a la entrada, pero no lo atravesaba. Invadía mi cuerpo una extraña sensación que me comprimía los poros de la piel, entonces simplemente regresaba. Un día pude reunir valor y lo crucé, armada con un grueso palo.

Un lugar donde los alamos apenas dejaban ver el cielo

Todavía le temo a las arañas…no es un miedo que me domine. Pero agradezco ser más grande que ellas y poder pisarlas. Lo bueno del miedo, es que tienes la oportunidad de superarlo. Y eso me gusta. Es como una cadena de desafíos que te impones vencer, cuando lo consigues, te haces más fuerte.